CÓMO GANAR ALMAS[1]
Por Ralph Mahoney y T. L. Osborn


Métodos De Evangelismo

Introducción

Los cristianos, en las naciones occidentales, tienen la idea de que el ganar almas es realizado dentro de los auditorios de sus iglesias. Aunque muchos encuentran a Cristo en los edificios de las iglesias, en los tiempos bíblicos el ganar almas era una tarea ejecutada en los hogares donde vivía la gente.

Por lo tanto, dejemos que la cruz sea levantada nuevamente en el centro del mercado, así también como en las paredes de los edificios de las iglesias.

Jesús no fue crucificado en una catedral entre dos velas, sino sobre una cruz entre dos ladrones, cerca del lugar donde la gente del pueblo echaba la basura, en la encrucijada por donde las personas de diversas naciones viajaban; esa fue la razón por la cual los judíos tuvieron que escribir su título en hebreo, latín y griego.

El Hijo de Dios fue crucificado en una clase de lugar donde los cínicos hablaban obscenidades, donde los ladrones maldecían y donde los soldados apostaban.

Puesto que allí fue donde murió Cristo, y siendo que por tales pecadores Él murió, lugares como esos son los que Sus seguidores en este mundo deberán concurrir para compartir el mensaje de amor. En verdad eso es lo que significa el cristianismo.

A. DOS MÉTODOS DE EVANGELISMO
En el Libro de los Hechos sólo había dos métodos de evangelismo: el evangelismo de las masas y el evangelismo personal.

1. El Evangelismo De Las Masas
"Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo. Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía... Así que, había gran gozo en aquella ciudad" (Hch 8:5, 6, 8).

La cruzada de toda la ciudad que condujo Felipe, es un ejemplo del evangelismo de las masas.

En Hechos 8:26-38 vemos a este mismo evangelista: Felipe, realizando evangelismo personal:

"Respondiendo el eunuco, dijo a Felipe: Te ruego que me digas: ¿de quién dice el profeta esto; de sí mismo, o de algún otro?

Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús" (Hch 8:35, 36).

"...nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas [evangelismo personal], testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hch 20:20, 21).

Un siglo después del Día de Pentecostés, la discusión teológica tomó el lugar del ganar almas en la Iglesia. Como resultado de esto, vino la "tibieza" y la apostasía espiritual. Para el 4to siglo, ya había comenzado el Oscurantismo.

No fue hasta el siglo 18 que el evangelismo de las masas comenzó a reaparecer bajo Juan Wesley (fundador de la Iglesia Metodista). El evangelismo personal, como fue practicado por la primera Iglesia en el Libro de los Hechos, sólo ha comenzado a ser redescubierto en este último siglo.

2. Evangelismo Personal (sobre el ganar almas)
Durante generaciones, los cristianos evangelizaron la Iglesia, los salones de escuela dominical y los asientos, pero no el mundo de los incrédulos. Los pecadores eran inscritos para la clase y el club, e invitados a los edificios eclesiásticos donde, se esperaba, recibirían a Cristo como su Salvador y Señor.

Esto era efectivo para los que iban a una iglesia. Pero el 90% o más de las personas nunca concurrían a una iglesia, y como resultado, nunca podían ser ganados en ella.

Nuestra mayor oportunidad para ganar almas es fuera de las cuatro paredes de la iglesia. Los cristianos deben ganar almas en el lugar donde trabajan, en los parques, en las calles y en los hogares. Es vital que vayamos al mundo: donde están los perdidos.

La Iglesia nació del fuego o llama del evangelismo personal. Almas fueron ganadas en los hogares a través del ministerio de testimonios cara a cara.

"...En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles.

Pero los que fueron esparcidos iban por todas partes anunciando el evangelio" (Hch 8:1, 4).

Note que los "laicos" predicaban por todas partes la Palabra y guiaban las almas a Cristo. Los "apóstoles" permanecieron en Jerusalén. Esa fue la manera en que Dios quiso que fuera.

Los líderes fueron puestos en la Iglesia para "...equipar a los miembros para la obra del ministerio" (Ef 4:12).

Cada miembro debe ser instruido por los líderes de la Iglesia sobre cómo traer las almas a Cristo.

Un evangelismo saturado de una brisa fresca, al estilo del Nuevo Testamento, está soplando a través de todo el mundo.

El lema de la vida del cristiano es muy simple: ¡Un Camino! ¡Un Trabajo! ¡El Único Camino es Jesús! ¡El Único Trabajo es el de ganar las almas!

No hay gozo como el de llevar las buenas nuevas a los perdidos en todas las partes del mundo: ¡ganar almas por todos los lugares donde estén los perdidos!

"Porque el Hijo del Hombre vino para buscar y salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10). "Y el que gana almas es sabio" (Pr 11:30).

"Los entendidos resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a perpetua eternidad" (Dn 12:3).

El venir a ser un compañero de Jesús en Su gran obra de redención de las almas perdidas, es lo más maravilloso que se pueda realizar en el mundo.

a. Una Visita Con Aquila. Venga conmigo a una visita a la ciudad de Efeso. Visitaremos a Aquila y Priscila, personas de negocios y líderes laicos en la iglesia.

"Buenas noches, Aquila. Entendemos que usted es miembro de la iglesia en este lugar. ¿Podríamos venir a visitarles por un tiempo?"
"¡Seguro! Entren."

"Si ustedes no tienen inconveniente, nos gustaría que nos contaran acerca de la manera en que las iglesias acá, en Asia Menor, llevan adelante su programa de evangelismo personal. Hemos leído que ustedes han sido miembros de una iglesia en Corinto y en Roma, al igual que en la de Efeso. Usted tiene que estar bien calificado para poder hablarnos acerca del Evangelismo en la Iglesia del Nuevo Testamento. Si no le es mucha molestia, quisiéramos visitar su iglesia mientras estamos en esta área."

"Siéntense. Ustedes ya están en el lugar de adoración. La iglesia se congrega aquí en mi casa."

"¿No poseen ustedes un edificio de iglesia?"

"No, creo que no. ¿Qué cosa es un edificio de iglesia?"

"Dígame, Aquila, ¿qué está haciendo su iglesia para evangelizar a Efeso? ¿Qué están haciendo ustedes para alcanzar la ciudad con el evangelio?"

"Oh, ya evangelizamos a Efeso. Cada persona en la ciudad entiende el evangelio claramente."

"¿Qué?"

"¿Es eso insólito (raro)?"

"¿Cómo logró la iglesia hacerlo? Ustedes no poseen una estación de radio, de televisión, medios de comunicación electrónicos, ni imprentas. ¿Tuvo muchas campañas evangelísticas?"

"No. Como probablemente ha escuchado, tratamos las cruzadas o campañas evangelísticas en masa en esta área, pero la mayoría de las veces terminábamos en prisión."

"Entonces, ¿cómo lo lograron?"

"Fuimos de casa en casa por toda la ciudad. Fue de esa manera en que la Iglesia en Jerusalén evangelizó toda esa ciudad por primera vez (Hch 5:42). Los discípulos de Jerusalén la evangelizaron toda en corto tiempo. Todas las demás iglesias en Asia Menor han seguido su mismo ejemplo."

"¿Es esto efectivo en todas partes?"

"Sí, lo es. Hay tantos conversos que algunos de los líderes paganos temen que sus propias religiones morirán. Cuando Pablo se marchó de Efeso por última vez, él nos amonestó a seguir este mismo procedimiento" (Hch 20:20).

"Aquila, ¡esto es asombroso! A este paso, no podemos calcular cuántas personas escucharán el evangelio y responderán."

"Oh, ¿no ha escuchado? Ya hemos compartido el evangelio con cada persona en Asia Menor, tanto judíos como griegos" (Hch 19:10).

"Eso no es posible. ¡No querrá decir que todos hayan oído!"

"Sí, todos."

"Pero ello incluiría también a Damasco, Efeso, docenas de ciudades grandes y a muchos pueblos y aldeas. ¿Qué respecto a las tribus nómadas del desierto? ¿Cuánto tiempo le tomaría a la Iglesia para alcanzar todas esas personas?"

"No mucho tiempo; 24 meses para ser exactos" (Hch 19:10). "Lo mismo está sucediendo en África del Norte y Europa del Sur. El evangelio ha alcanzado a España también. Hemos escuchado de una nación llamada Bretaña y para este tiempo debe haber muchos cristianos allá."

"Aquila, ¡lo que nos has contado es increíble! ¡Ustedes han hecho más en una generación, de lo que nosotros hemos hecho en mil años!"

"Eso es extraño. La tarea ha sido bastante simple para nosotros. Es difícil comprender que haya sido un proceso tan lento para ustedes. Quizás haya una técnica mejor de extender las buenas nuevas, que el uso de la predicación en las iglesias. Tal vez ustedes necesitan probar nuestros métodos."

 

La Comisión De Ganar Almas

Danos una contraseña para la hora,

Una palabra emocionante y llena de poder;

Un clamor de guerra, un aliento de fuego, un llamado a la conquista, o a la muerte;

Una palabra que levante a la Iglesia del ocio, Para escuchar la voz de mando del Maestro.

El llamado ha sido dado, levantaos ya, soldados, La contraseña es: EVANGELIZAD a los perdidos.


¿Por Qué Debemos Evangelizar?

A. SIETE RAZONES POR LAS CUALES DEBEMOS GANAR LAS ALMAS

1. Por qué Jesús Fue Un Ganador De Almas
"Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores..." (1 Ti 1:15).

"Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10).

a. Jesús Vino Para Salvar A Los Perdidos. Esa fue la misión principal de Cristo, rescatar a los perdidos. El primer grupo de personas que Jesús escogió para que le siguieran, recibió ese mismo reto: "Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres" (Mt 4:19).

El último grupo que le siguió hasta el monte donde tomó lugar Su ascensión al cielo, recibió este mandamiento: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado..." (Mt 28:19, 20).

"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" (Hch 1:8).

El término cristiano significa ser como Cristo, quien vino para salvar a los perdidos, para buscar los descarriados y necesitados; por ello, si vamos a ser como Jesús, entonces, tendremos el deseo de ser ganadores de almas.

b. El Iba A Donde Estaba La Gente. Jesús llevó Su mensaje a la gente. Él iba a todos los lugares donde había personas: en los mercados, en las calles, en las colinas, en las playas, en los hogares, etc.

Él fue criticado por los líderes religiosos por el hecho de identificarse con las personas en el lugar donde estaban. “Este a los pecadores recibe, y con ellos come” (Lc 15:2).

El nos anima a "...Ir por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa" (Lc 14:23).

El nunca dijo: “Ve a un edificio de iglesia y ora para que Dios traiga a los pecadores”. Por el contrario, Él dijo: “Id por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa”.

Después de Su ascensión, los seguidores de Jesús actuaron exactamente como Él. Se mantuvieron muy ocupados, testificando en los mercados, en las calles, en los hogares, alrededor de las fuentes públicas; hablando, razonando, testificando, persuadiendo, predicando, ganando almas, amonestando a los pecadores a creer en el evangelio; exactamente como lo hizo Jesús.

La Biblia dice: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo” (Hch 5:42).

Tome un momento para hacer un círculo alrededor de la frase todos los días en su Nuevo Testamento. Mientras que las iglesias sólo conducen dos o tres cultos a la semana, los casinos de juego, los teatros, los establecimientos donde se venden licores, los parques de recreaciones y lugares de bailes, abren sus puertas para conducir negocios todos los días.

Los cristianos del Nuevo Testamento iban diariamente al templo y por las casas, enseñando y predicando a Jesucristo.

c. El Dijo: “Vayan Y Fuércenlos A Entrar.” Nosotros oramos por las personas para que sean salvas. Jesús dijo: “Vayan y fuércenlos a entrar”. Se perderán si todo lo que hacemos es orar.

"Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación. Que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación" (2 Co 5:18, 19).

Dios nos ha otorgado tanto el ministerio como la palabra de la reconciliación para restaurar a los hombres con Dios. Él ha hecho todo lo que ha podido. "El dio a Su Hijo unigénito... para que todo el que haga un pacto o compromiso con él, no perezca, mas tenga vida eterna" (Jn 3:16 traducción literal).

Cristo ha hecho todo lo que ha podido también. "Y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz" (Col 1:20).

Ahora Él nos comisiona a contar estas buenas nuevas a todas las personas de todos los lugares del mundo. "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quién les predique?" (Ro 10:13, 14).

Nuestra parte es contar a los perdidos, dejándoles saber las buenas nuevas que nuestro Padre celestial y Su Hijo han hecho para salvarnos. Todos nosotros debemos ser ganadores de almas porque Jesús lo fue.

2. Porque La Cosecha Es Tan Grande
"Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos" (Mt 9:37).

"Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor" (Mt 9:36).

a. Jesús Envió Obreros A Los Campos. Cuando Jesús contempló aquellas multitudes dispersas como ovejas sin pastor, ¿qué hizo Él? Él llamó a doce discípulos, les dio poder para echar fuera demonios y para sanar a los enfermos, luego, les dio la gran comisión para que fueran a ayudar a recoger la gran Cosecha.

Debido a que la Cosecha era muy grande, escogió a otros setenta obreros, a quienes les dijo: "He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará" (Lc 10:19).

Jesús hizo algo con relación a Su cosecha madura. Él no se sentó a contemplarla y a orar por obreros únicamente. Él salió a buscar obreros en esos mismos campos de la Cosecha.

También podemos ser movidos a compasión por los que todavía no han sido alcanzados por el evangelio. Si nosotros somos “como Cristo”, nos envolveremos en la tarea de hacer algo en pro de compartir el evangelio con ellos.

b. Es Vital Que Salgamos. El ganar almas es realizado allá fuera, donde la gente vive, trabaja y juega. Es urgente que enfaticemos este principio básico en la tarea de ganar almas.

No salimos a pescar a nuestros baños. Si esperamos atrapar los peces, tendremos que lanzar nuestra red en las partes más profundas del mar, lago u océano. Colocamos la carnada en el anzuelo que atrae a los peces, y lo tiramos al río o lago: allá afuera, donde se supone que hay peces.

Cosechamos nuestras plantaciones o sembrados allá en los campos, allá afuera donde sembramos las semillas, y donde los tallos, con las espigas llenas de granos de trigo, se levantan ya maduros para ser cosechados. Muy raras veces ganamos almas dentro de las cuatro paredes de nuestras iglesias locales.

A fin de cosechar a los no convertidos, es vital que salgamos a llevar nuestro testimonio fuera de nuestros santuarios, hacia los mercados, hacia las calles, a las cárceles, hospitales, hogares, allá afuera entre ellas. A esto llamamos evangelismo.

Los hindúes no van a la iglesia. Los musulmanes no entran a un templo cristiano. Los budistas y otros religiosos no entran a un servicio de adoración cristiana. Las personas sin afiliación religiosa no concurren a la iglesia.

Es necesario que salgamos fuera: “...por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar...” (Lc 14:23).
Hay un elemento de urgencia cuando llega el tiempo de la cosecha. Si los frutos no son recogidos rápidamente, toda la cosecha podría perderse en el campo.

Las tormentas pueden venir y causar daño al trigo o al maíz. Si no se cosecha rápidamente, el fruto puede madurarse demasiado y pudrirse.

Pablo pasó su propio sentido de urgencia sobre los demás cuando dijo: “Pero esto digo, hermanos; que el tiempo es corto...” (1 Co 7:29).

Si realmente queremos cosechar la siembra madura de nuestra generación, el secreto está en volver a descubrir la urgencia, pasión y celo de la Iglesia primitiva. Aquellos cristianos salieron por todas las ciudades y aldeas en constante búsqueda de las almas perdidas, aun al riesgo de sus propias vidas. A eso es lo que catalogamos como ser igual que Cristo, esto es cristianismo genuino.

c. Movilizándonos Para Evangelizar. Como líder de la Iglesia, es su deber comenzar el proceso de orar, movilizar y planificar, cómo ganar las almas perdidas. El orden en el ministerio de Jesús fue el siguiente:

1) Ver. Jesús vio la Cosecha (las multitudes de almas) y fue movido a compasión.

2) Orar. Luego oró, como el medio de resolver el problema de obreros para la Cosecha. “En aquellos días él fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios” (Lc 6:12).

3) Escoger. Después de orar, Él escogió a los obreros, primero doce, y después setenta, a los cuales, entrenó y envió al campo a recoger la Cosecha.

Él vio. Ahora Él quiere que nosotros veamos. "...He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega" (Jn 4:35).

Él oró. Ahora quiere que nosotros oremos. "...Rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies" (Lc 10:2).

Él escogió. Ahora quiere que nosotros escojamos. "Buscad... hermanos... varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo" (Hch 6:3).

Este plan de acción es sencillo: Ver, Orar, Escoger, comenzará el proceso del recogimiento (cosecha de almas).

Nuestro Lema: ¡Cada Cristiano Es Un Testigo!

Nuestra Misión: ¡Hacia Afuera, A Donde Está La Gente!

Esta es la segunda razón por la cual somos ganadores de almas: ¡La Cosecha es realmente grande!

3. Por qué Los Obreros Son Pocos
"Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí" (Is 6:8).

a. Billones Necesitan Escuchar. El número de las personas que viven en el mundo, aumenta a una proporción de más de 70 millones por año. Menos de tres millones (un 4%) de ellas, han sido alcanzadas con el evangelio.

Aproximadamente un 40% de los habitantes del mundo (2 billones de personas), no han sido alcanzados con el evangelio. Estas almas están fuera del alcance de una iglesia auto-reproductora que pueda compartir el evangelio con ellas.

b. Ellas Estarán Perdidas Sin Cristo. Esas almas sin evangelizar jamás escucharán el evangelio a menos que usted entre en acción para salir a satisfacer esa “hambre... de oír la palabra de Dios” (Am 8:11). La movilización y entrenamiento de los ganadores de almas para que salgan fuera donde están los pecadores, es la única solución a este dilema.

Miles de pueblos y aldeas en China, India etc., todavía están esperando que alguien vaya a contarles acerca del Salvador Jesucristo. Tales personas viven y mueren sin conocer a Jesús, no porque hayan rechazado el mensaje, sino porque los pasados 2 mil años ningún cristiano ha ido a compartir el evangelio de amor con ellos.

Menos de uno de cada quinientos líderes de la Iglesia, dedican sus vidas para alcanzar a los que todavía no han sido alcanzados. Necesitamos una nueva dedicación a los principios abrazados por el Apóstol Pablo: "Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno" (Ro 15:20).

Pablo siempre estuvo disponible para “anunciar el evangelio en los lugares más allá...” (2 Co 10:16): en las regiones donde nadie hubiera escuchado aún acerca de Cristo. Pedro también entendió que: "El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 P 3:9). NO ES LA VOLUNTAD DE DIOS que los hombres perezcan. Ellos perecen porque nosotros no les hemos llevado el evangelio.

No es de asombrarse el porqué Pablo era tan apasionado respecto a este asunto. “Velad debidamente, y no pequéis; porque algunos no conocen a Dios; para vergüenza vuestra lo digo” (1 Co 15:34).

Hay tres puntos importantes:

1) La Iglesia Duerme. Las almas están perdidas porque la Iglesia está durmiendo. El llamado es: “Velad debidamente...” “...el que duerme en el tiempo de la siega es un hijo que avergüenza” (Pr 10:5).

2) Es Un Pecado. Es un PECADO que la gente no conozca acerca de Dios. Somos amonestados: “...no pequéis; porque algunos no tienen conocimiento de Dios...”.

Este es un pecado de omisión. “Y al que sabe hacer lo bueno, y no lo hace, le es pecado” (Stg 4:17).

3) Es Una Vergüenza. Este hecho es una causa para la vergüenza (pérdida del pudor). “...Hablo esto para vergüenza vuestra...” “El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza” (Pr 10:5).

El lamento doloroso de los perdidos, se levanta hasta el Cielo: “Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos” (Jer 8:20). Esta condición peligrosa existe porque los obreros son muy pocos. “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies” (Mt 9:38). Somos ganadores de almas porque los obreros son muy pocos.

4. Debido A La Gran Comisión
“Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Mr 16:15). Cada creyente es comisionado y llamado. “Quien nos salvó y llamó con llamamiento santo... según el propósito suyo y la gracia...” (2 Ti 1:9).

a. Cada Creyente Tiene Una Responsabilidad. La “Gran Comisión” es para ir, y el “Santo Llamamiento” para testificar y servir, es la autoridad dada a cada creyente para dispensar su ministerio. Cada creyente tiene tres ministerios sacerdotales:

1) Ministrar Al Señor en oración, alabanza y adoración.

2) Ministrar Los Unos A Los Otros en unas relaciones cristianas amorosas, en el sostén financiero y respaldo espiritual;

3) Y Ministrar Al Mundo (a los incrédulos) por medio de la sanidad de las enfermedades físicas y emocionales, echando fuera demonios y contándoles las buenas nuevas: “...que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras” (1 Co 15:3, 4).

Cuando los creyentes son enseñados a cómo cumplir estos tres ministerios, muchos asumirán sus privilegios y responsabilidades otorgadas por Dios, y dirán: “...heme aquí Señor, envíame a mí” (Is 6:8).

b. Un Gran Privilegio. Cristo no nos dejó un privilegio mayor que el de anunciar el evangelio a cada criatura.

Esto es lo que los cristianos primitivos hicieron día y noche. Ellos sanaron a los enfermos, echaron fuera demonios, predicaron el evangelio de casa en casa, en los mercados, en las fuentes de las aldeas, en las encrucijadas, en las calles, en los cultos, en las cárceles y por todas partes que iban.

Ellos no poseían catedrales o edificios de iglesias elaboradas, para inhibir su incontrolable gozo de ministrar y compartir las nuevas con los que estaban ansiosos de recibir a Cristo. Ellos iban afuera, hacia donde estaban los pecadores para anunciar el evangelio.

Debemos respirar y vivir con un propósito: para compartir el evangelio con todas las personas que nos sea posible y utilizando todos los medios.

Usted no tiene que ser un “ministro ordenado” para predicar el evangelio. Este es el privilegio de todo creyente. Los cristianos no necesitan un llamamiento especial, para aceptar el honor que se les ha otorgado de ser embajadores de Cristo.

c. Todo Creyente Ha Sido Comisionado. Siendo que cada cristiano ha sido comisionado y llamado, no se necesita un “llamado especial” para ser un ganador de almas. Las instrucciones de Jesús son claras:

“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres... Ve por los caminos y por los vallados, y fuérzalos a entrar, para que se llene mi casa” (Mt 5:16; Lc 14:23). Jesús dijo: “...predicad el evangelio a toda criatura”.

Si una nación es 95% cristiana, mientras otra es 95% no cristiana, nuestra alternativa debe ser alcanzar la nación no cristiana.

Si un campo pequeño de granos maduros tuviera cien segadores trabajando en él, mientras uno más grande sólo tiene un obrero, ¿qué campo escogería usted para laborar y salvar los granos? Deberá escoger el campo donde la necesidad es mayor y donde los obreros son menos, para suministrar la necesidad.

Si diez personas estuvieran levantando un tronco, nueve en el extremo menos pesado, y uno en el extremo más pesado, no sería difícil escoger en qué extremo colocar ayuda adicional.

d. Dios Guiará. A medida que usted motiva a sus miembros para orar e ir a los lugares que necesitan el evangelio, el Espíritu de Dios comenzará a dar dirección a medida que van. Usted no puede dirigir un barco que está detenido en las aguas. Necesitamos que esté en movimiento para que el timón pueda dirigir el barco. De la misma manera sucede con la dirección de Dios.

Pablo iba de viaje para Asia en cierta ocasión, pero le fue “...prohibido por el Espíritu Santo... y cuando intentaron ir a Bitinia... el Espíritu Santo no se lo permitió... Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos” (Hch 16:6-9).

Esta es la clase de dirección que usted puede recibir, si es que permanece en una actitud sensible y alerta en su espíritu. Pablo ya era un apóstol-evangelista que iba a través de todo su mundo, predicando el evangelio. A medida que iba penetrando a “otras regiones más allá”, recibió la orden de pasar hasta Macedonia.
Cuando considere algún lugar donde desee ir a sembrar la Palabra, haga esta oración: Señor, si hay algún campo, área o nación donde Tú quieras que vayamos, muéstranoslo e iremos. Pero si no quieres, entonces, escogeremos la mejor oportunidad para segar la cosecha más fructífera, y estaremos allá cosechando hasta que nos dirijas a otros lugares.

Él ha prometido: “Y he aquí yo estoy con vosotros todos los días” (Mt 28:20). Sus órdenes son bien claras: “POR TANTO, ID... a todas las naciones. Predicad a TODA criatura”. Tenemos que obedecer las palabras de Cristo, no analizarlas, discutirlas o teorizarlas, mas ponerlas en práctica.

Somos ganadores de almas debido a la Gran Comisión que Jesucristo nos dio.

5. Debido A Las Profecías No Cumplidas Concernientes Al Retorno De Jesús
El retorno de Cristo a la tierra, es la esperanza bienaventurada de millones en la Iglesia perseguida. Nosotros abrazamos tal esperanza con gozo.

“Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres” (1 Co 15:19). Esperamos con ansia Su retorno.

a. El Evangelio Tiene Que Ser Predicado En Todo El Mundo. Pero la mayoría de los que enseñan esto, no están haciendo nada para hacer posible que Él regrese. Muchos hasta enseñan que no hay profecías sin cumplir que prevengan Su retorno.

Jesús hizo esto muy claro: habría ciertas condiciones previas antes de que Él pudiera regresar por segunda vez a este mundo. Las más importantes de éstas se encuentran en Mateo 24:14: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin".

"De cierto os digo... que se predique este evangelio, en todo el mundo..." (Mt 26:13). "...que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones..." (Lc 24:47). "...y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra" (Hch 1:8).

En el idioma griego, el término naciones significa ETHNOS, que se refiere a grupos “étnicos”. En específico, un grupo étnico es uno gentil o no judío que tiene una identidad lingüística y cultural común, que los hace diferentes de cualquier otro grupo de personas en el mundo.

La India tiene más de 2 mil grupos étnicos en su territorio. Estos varían entre personas primitivas viviendo en árboles, en las selvas de las montañas del noreste del país, hasta grupos de personas de la clase alta de la sociedad muy sofisticados, los bracmánicos (nombre que se le da a los filósofos y sacerdotes de la India) quienes viven en el interior del país.

La mayoría de estos grupos de personas, nunca han escuchado el evangelio. La mayoría no tienen un solo versículo de la Biblia traducido en su idioma.

b. Santos De Todas Las Naciones. El Apóstol Juan recibió percepción profética del futuro.

Él vio una gloriosa escena celestial: "Después de esto miré, y he aquí una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones [grupos étnicos] y tribus y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y con palmas en las manos...

Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero" (Ap 7:9, 14).

Este es el resultado final de la era de la Iglesia. Los millones de redimidos que formarán la Iglesia (en griego = ecclesia), estarán envueltos en la adoración a Dios delante de Su trono por toda la eternidad.

Note que ellos están allá porque fueron raptados de todos los grupos étnicos (naciones) del mundo. Vinieron de todas las tribus y grupos lingüísticos.

Si Jesús viniera hoy, la era de la Iglesia concluiría, y nosotros los que le servimos seríamos “...arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, así estaremos siempre con el Señor” (1 Ts 4:17).

Pero siendo que hay miles de almas en esos grupos étnicos que todavía no han sido alcanzadas con el evangelio, Jesús no podría venir hoy.

Si Jesús viniera antes de que todos los grupos “étnicos” escucharan el evangelio, la visión que Juan vio no podría ser una verdadera. Tales personas no podrían estar en el cielo, siendo que no han escuchado el evangelio de salvación.

"Porque todo aquel que invocare el nombre de Señor, será salvo. ¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como está escrito: ¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas nuevas!" (Ro 10:13-15).

Esas preguntas sobrias deben penetrar profundamente en nuestros corazones. Debemos entender que hay algo que debemos hacer para lograr que el Rey Jesús venga por segunda vez al mundo.

¿Acaso está Jesús formulando la siguiente pregunta a los líderes de la Iglesia?... "Vosotros sois mis hermanos; mis huesos y mi carne sois. ¿Por qué, pues, seréis vosotros los postreros en hacer volver al rey?" (2 S 19:12).

c. Predicad El Evangelio A Toda Criatura. La Iglesia está envuelta en hacer muchas cosas buenas. Pero hemos descuidado la más importante de todas las instrucciones dadas por Jesús, Su último mandamiento: “Id, predicad el evangelio a TODA criatura”. Este es el mandato que no hemos CUMPLIDO.

“...Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello” (Mt 23:23). Él nos llamará a cuentas para ver si hicimos TODO lo que Él nos dijo que hiciéramos.

Millones de almas todavía mueren sin HABER ESCUCHADO el mensaje. Otros, aun esperan que los líderes de la iglesia den prioridad a la tarea de llevarles el mensaje de Jesús, antes que al tiempo, a las personas y al dinero.

La Iglesia argumenta acerca de la segunda venida de Cristo, cuando miles de tribus y grupos étnicos no han escuchado de Su primera venida.

Nosotros insistimos en segundas bendiciones, mientras esas pobres almas olvidadas nunca han experimentado la primera bendición. Argumentamos acerca de una segunda porción, mientras que hay multitudes que nunca han experimentado la primera porción del Espíritu de Dios.

¿Es eso justo? ¿Deberán los que están al frente de la fila recibir un segundo servicio, antes de que los que están hambrientos en las filas de atrás, hayan recibido el primer servicio de alimentos?

1) Los Cristianos Primitivos Fueron Motivados. Tenemos que arrepentirnos de esta desobediencia y comprometer nuestro tiempo, nuestro pueblo y dinero, a la tarea de llevar el evangelio a TODA criatura en TODO el mundo.

Este concepto de ganar almas a fin de lograr que nuestro Rey regrese por Su pueblo, motivó de tal manera a los cristianos primitivos, que salieron a llevar el evangelio por testimonio, a través de todo el mundo que ellos conocían.

El mensaje fue llevado a lo largo del Mar Mediterráneo hasta llegar al Norte de África, cuyos lugares fueron saturados de lugares de adoración cristiana. A pesar de las tempestades furiosas, de los peligros del mar, de los riesgos de los viajes antiguos y todo impedimento concebible, ellos esparcieron el mensaje con heroísmo sin igual.

2) Advenimiento De Las Tinieblas Espirituales. Pero algo sucedió después de los primeros cien años. En lugar de dirigir caravanas de camellos por el sur del desierto de Sahara hacia las tierras altas y selvas del Continente de África, o de avanzar hacia el Éste más allá de las barreras montañosas del continente, o hacia el Norte hacia las tribus paganas de Europa, se interesaron más en conservar lo que tenían. Fueron negligentes en seguir avanzando hacia las partes más lejanas de la tierra.

Las disputas doctrinales superaron el evangelismo (testimonio) personal. Las convenciones comenzaron a reemplazar el evangelismo de las masas. Las disputas denominacionales y el poder político vinieron a ser más importantes que el seguir al Cordero.

Ellos crearon organizaciones religiosas y las llamaron “La Iglesia”. Tinieblas espirituales comenzaron a caer. Los mil años temibles y tenebrosos del Oscurantismo (Edad Oscura) cubrieron a todo el mundo.

Jesús amó tanto al mundo que murió por él. La iglesia tibia abandonó este mundo ante la conquista de Mahoma, a la destrucción del poderoso mongol: Gengis Kan y a la espada asesina de Napoleón.

3) Los Moravos Oran Y Actúan. Hemos necesitado una cadena de oración durante las 24 horas del día durante más de cien años a fin de quebrantar ese abrazo mortal de la apatía de la iglesia. Ese ministerio de oración asaltador del Infierno, comenzó aproximadamente 250 años atrás, a través de la influencia de un príncipe Bávaro, no muy conocido, ni de gran estima llamado Conde Van Zinzendorf.

La iglesia morava, cuyo establecimiento se le acredita a él, desplegó los primeros misioneros evangélicos de los tiempos modernos.

Los Moravos oraron con pasión por las almas perdidas de los hombres. Pero ellos no sólo oraron, sino que tomaron acción para llevarles el evangelio a los perdidos. Ellos dieron sus mejores jóvenes para que fueran soldados en el ejército del Señor.

Dos de tales jóvenes, tuvieron noticias de una isla en el mar del Caribe donde 40 mil africanos estaban siendo esclavizados. A nadie le era permitido entrar a la isla a menos que fuera como esclavo.

Dos jóvenes moravos fueron movidos a compasión por esos esclavos, ellos sabían que los esclavos perecerían en sus pecados si no iban a llevarles el evangelio.

Así que, los moravos se vendieron a la esclavitud a fin de alcanzar a los esclavos africanos. A medida que navegaban desde el Puerto de Hamburgo, Alemania, sus últimas palabras resonaban a través de las olas del océano: “Vamos a ganar para el cordero la recompensa de Su sacrificio”.

Ellos creyeron que podían ayudar a hacer que el Rey volviera por segunda vez al mundo. Ellos creían que Jesús no podría regresar hasta “... que este evangelio del reino fuera predicado en todo el mundo por testimonio a todas las naciones”.

4) Aprendiendo De Los Revolucionarios Políticos. ¿Ha estudiado alguna vez cómo los revolucionarios políticos han obtenido el control de las naciones?

Ellos infiltran sus líderes en las montañas, las selvas, los pantanos, etc... y desde esos lugares, comienzan a ejercer sus influencias sobre las tribus locales. Les prometen escuelas, trabajos, ayuda para la prosperidad, etc... (Aunque casi nunca cumplen lo que prometen).

Una vez que se fortalecen entre esas personas olvidadas, donde las enfermedades y la pobreza son desenfrenadas, organizan las bandas de guerrillas y comienzan su hostigamiento. Primero inician su obra en las aldeas, luego en los pueblos, después las ciudades y finalmente se apoderan de la nación o país.

Estos líderes o mercenarios políticos van a las personas que la misma Iglesia ha olvidado. Ellos pagan cualquier precio y hacen cualquier sacrificio para vivir en las áreas más difíciles.

El mensajero del evangelio usualmente no está equipado o animado para alcanzar esta clase de personas. En general, creen que apenas podrían sobrevivir en esas áreas; así que, las tribus son abandonadas sin Cristo.
Por el contrario, los revolucionarios políticos envían a sus maestros a vivir completamente pobres y hacen el máximo sacrificio, a menudo dan sus propias vidas para organizar tales tribus en guerrillas militares para sus propios propósitos. Lo que la Iglesia no ha hecho, los revolucionarios sí lo han hecho. La misma gente que ha sido descuidada por la Iglesia, ha venido a ser suelo fértil para la semilla de la revolución y el derramamiento de sangre. Y por esos medios, toman naciones completas bajo su control.

Sin embargo, muchos líderes cristianos enseñan que: “...todas las señales de la venida de Cristo han sido cumplidas. ¡Ven pronto, Señor Jesús!” Pero las palabras del mismo Jesús refutan esto con claridad.

“Y es necesario que el evangelio sea predicado antes a todas las naciones [etnos]” (Mr 13:10).

Estas Escrituras nos enseñan lo que tenemos que hacer, y lo que tiene que suceder antes que Jesús pueda volver otra vez.

"Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio, y él envíe a Jesucristo, que os fue antes anunciado. A quien de cierto es necesario que el cielo reciba hasta los tiempos de la restauración de todas las cosas del pecado..." (Hch 3:19-22).

Cuando completemos el trabajo que Él nos dio, Jesús volverá para raptar a Su Iglesia. Esa es la razón por la cual somos ganadores de almas, para hacer que nuestro Rey retorne al mundo.

6. Porque Dios Nos Llamará A Rendir Cuentas
Dios amonesta específicamente a Sus siervos a que lleven el mensaje que les ha dado para los pueblos a quienes han sido enviados, sabiendo que serán llamados a rendirle cuentas de su éxito o fracaso en tal responsabilidad.

"Hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a las casa de Israel; oirás, pues, tú la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano" (Ez 3:17, 18).

"Pero si el atalaya viere venir la espada y no tocare la trompeta, y el pueblo no se apercibiere, y viniendo la espada, hiriere de él a alguno, éste fue tomado por causa de su pecado, pero demandaré su sangre de mano del atalaya. A ti, pues, hijo de hombre, te he puesto por atalaya a la casa de Israel, y oirás la palabra de mi boca, y los amonestarás de mi parte. Cuando yo dijere al impío: Impío, de cierto morirás; si tú no hablares para que se guarde el impío de su camino, el impío morirá por su pecado, pero su sangre yo la demandaré de tu mano" (Ez 33:6-8).

Algunos maestros de la Biblia dirán que esta amonestación no se aplica a los cristianos. Insisten en la cuestión de que no hay riesgo alguno para los creyentes. Aun si pasamos por alto obedecer los mandatos de Cristo, concernientes a la predicación del evangelio a TODA criatura en TODO el mundo, tales maestros no ven castigo o consecuencias negativas como resultado de ello.

a. Pablo Reconoció Su Obligación. El Apóstol Pablo no creyó tal cosa. Él declaró: “Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos” (Hch 20:26).

¿Por qué estaba Pablo tan seguro de que sus manos estaban limpias o sin “mancha alguna de la sangre” de los hombres? Su inocencia fue basada en su obediencia a la Gran Comisión.

Él dijo: "...Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas... Y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hch 20:18-21).

Pablo se había exonerado a sí mismo. Él afirmó: “... no fui rebelde a la visión celestial” (Hch 26:19).

Pablo no estuvo presente cuando Cristo ascendió al cielo. Pasaron varios años antes de que él tuviera un encuentro con el Cristo resucitado. Cuando se convirtió, Pablo recibió las instrucciones que recibieron los demás apóstoles en la ascensión de Cristo.

“Él [Pablo], temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer”.

El Señor le dijo a Ananías que le dijera a Pablo: "...Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel... En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era el Hijo de Dios" (Hch 9:6, 15, 20).

Pablo no tenía duda alguna respecto a lo que debería hacer. Él reconoció su deuda: su obligación de predicar el Evangelio, o sus manos se mancharían con la sangre de los que se perderían si el no obedecía.

"A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor. Así que, en cuanto a mí, pronto estoy a anunciaros el evangelio también a vosotros que estáis en Roma" (Ro 1:14, 15).

Pablo conocía muy bien la Escritura que dice: “... su sangre demandaré de tu mano”. Él se aseguró de pagar su deuda, de cumplir con su obligación de predicar el evangelio, a los que todavía no habían sido alcanzados.

Él pudo escribir: "...os he escrito, hermanos, en parte con atrevimiento, como para haceros recordar, por la gracia que de Dios me es dada... para la obediencia de los gentiles, con la palabra y con las obras, con potencia de señales y prodigios, en el poder del Espíritu de Dios; de manera que desde Jerusalén, y por los alrededores hasta Ilírico, todo he llenado del evangelio de Cristo. Y de esta manera me esforcé a predicar el evangelio, no donde Cristo ya hubiese sido nombrado, para no edificar sobre fundamento ajeno" (Ro 15:15, 18-20).

Pablo fue a los perdidos, a los destituidos y a los ignorados de todas partes. Él no quería que la sangre de los inconversos fuera demandada de sus manos.

b. Captando La Visión. Un gran ganador de almas escribió: No podemos ganar a todo el mundo solos, pero estamos envueltos en el evangelismo como si el plan de Dios dependiera de nosotros solamente.

“Si no podemos ganar a cada persona, de seguro ganaremos algunas y ministraremos como si la siega de almas dependiera completamente de nosotros”. “No queremos que la sangre de los inconversos sea demandada de nuestras manos jamás. ¡Es así de simple!”

Muchos están captando la visión del evangelismo mundial. Cristianos de Filipinas están saliendo para China. Los cristianos de América del Sur que han emigrado hacia Alaska están ganando almas allá. Los cristianos de Indonesia están ganando los perdidos en Europa. Los asiáticos están yendo a las islas del Caribe. Somos cristianos con compasión por los habitantes del mundo.

No permita que el temor, la incredulidad, los malos entendidos o la crítica, le detengan. Recuerde: “...no es el critico quien hace la diferencia; ni el que señala cómo el fuerte tropieza o dónde el hacedor de hazañas pudo haber ejecutado una mejor”

“El crédito pertenece a aquel que está en el campo de combate, en acción, cuyo rostro se ensucia de polvo, que está lleno de sudor, quien yerra el blanco una y otra vez, quien se dedica a una causa digna, quien conoce el triunfo de los altos logros de quien muere tratando de alcanzar lo máximo”.

Cuando usted haya dedicado a su ser, su tiempo, sus recursos financieros, sus jóvenes, a esta elevada prioridad de llevar el evangelio, entonces "...si tú amonestares al impío, y él no se convirtiere de su impiedad y de su mal camino, el morirá por su maldad, pero tú habrás librado tu alma" (Ez 3:19).

Somos ganadores de almas porque no queremos que la sangre de los pecadores sea demandada de nuestras manos.

7. Debido A Lo Que Hemos Experimentado
"¿Cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad" (He 2:3, 4).

a. El Evangelio Del Reino. Jesús llamó a Su evangelio el evangelio del Reino. "Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mt 4:23).

"Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo" (Mt 9:35).

El evangelio del Reino, es el evangelio del dominio del Rey. El Rey Jesús siempre demostró dominio por medio de sanar a los enfermos y echar fuera a los demonios.

A fin de entender este evangelio, demos una mirada retrospectiva por un momento. Este dominio fue primero dado a Adán y a Eva en el jardín de Edén.

"Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree... varón y hembra los creó. Y... les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread... sobre la tierra" (Gn 1:26-28).

Satanás frustró el plan de Dios muy pronto. Quería usurpar el dominio que Dios le había dado a Adán y Eva a fin de obtenerlo, él sabía que tenía que hacerlos caer en pecado. Si lograba tal cosa, la corona del dominio caería de sus cabezas y el cetro caería de sus manos. Satanás estaría ahí cerca para recogerlos y usurpar el reinado que le pertenecía legalmente a la humanidad.

Una prueba de que Satanás usurpó tal dominio, es encontrada en la tentación de Cristo. "Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares" (Mt 4:8, 9). Para que ésta pudiera ser una tentación válida, el diablo tenía que hacerle una oferta válida. Si Satanás no hubiera tenido el dominio (los reinos del mundo) para ofrecerlo a Jesús, no habría ocurrido la tentación. Es obvio que Satán tenía el dominio y que fue por tal razón que le hizo la oferta a Jesús.

Jesús había venido para restaurar el dominio a su justo heredero, la humanidad. Él tendría que hacer tal cosa por medio de morir en la cruz. Esto le daría entrada libre al reino de la muerte y del Infierno; mientras estuviera en esos lugares, los conquistaría y libertaría a sus prisioneros.

David describió esta lucha épica de Cristo en el Salmo 116:3. "Me rodearon ligaduras de muerte, me encontraron las angustias del Seol...".

Isaías describió la predicción de cómo Cristo libertaría a los pecadores de la muerte y del Infierno en Isaías 28:18. "Y será anulado vuestro pacto con la muerte, y vuestro convenio con el Seol no será firme...".

Jesús vino “...para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es el diablo” (He 2:14). Jesús dejó a Satanás sin poder. Él le quitó el dominio que le había usurpado al hombre.

La gran victoria de Jesús, aparece registrada en Apocalipsis 1:18. "Y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, amén. Y tengo las llaves de la muerte y del Hades". Siendo que Cristo tiene las llaves, Él puede controlar las puertas del Infierno y de la muerte.

Cuando Jesús se levantó de los muertos, Él exclamó: "TODA POTESTAD me es dada en el cielo y en la tierra... y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (Mt 28:18, 20). Juan describió los resultados de ese triunfo en las siguientes palabras: "Y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén" (Ap 1:6).

Las buenas nuevas respecto al DOMINIO DEL REY son esas. Jesús es quien posee el DOMINIO ahora. Él está con nosotros para restaurar tal dominio de vuelta a nosotros. Ahora somos sacerdotes del Rey. "Mas vosotros sois... real sacerdocio" (1 P 2:9). Esto significa Sacerdotes del Rey. Por consiguiente, podemos proclamar las buenas nuevas de que Satanás ya no tiene dominio. "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones..." (Mt 24:14).

b. En Palabra Y Potestad. Este evangelio del Reino, fue el que los apóstoles y discípulos primitivos proclamaron con poder y demostraciones del mismo. "Y con gran poder los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor Jesús, y abundante gracia era sobre todos ellos" (Hch 4:33).

"Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios..." (Hch 8:12).

"Y por la mano de los apóstoles se hacían muchas señales y prodigios en el pueblo... Y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres; tanto que sacaban los enfermos a las calles, y los ponían en camas y lechos, para que al pasar Pedro, a lo menos su sombra cayese sobre alguno de ellos. Y aun de las ciudades vecinas muchos venían a Jerusalén, trayendo enfermos y atormentados de espíritus inmundos; y todos eran sanados" (Hch 5:12-16).

"Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús..." (Hch 28:23).

"y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder" (1 Co 2:4).

Este evangelio del DOMINIO DEL REY es el secreto hacia el éxito en el evangelismo, el crecimiento de la iglesia, el sostenimiento financiero adecuado, hacia la solución de la mayoría de los problemas que infectan a la iglesia mundialmente.

Aquellos que solamente tienen un evangelio de palabra, están en graves problemas. "Pues nuestro evangelio no llegó a vosotros en palabras solamente, sino también en poder, en el Espíritu Santo y en plena certidumbre..." (1 Ts 1:5). Debido a la apostasía (descarrío), la mayoría de la Iglesia rechazó las manifestaciones sobrenaturales del Espíritu Santo. Ellos predicaron otro evangelio. "Estoy maravillado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren pervertir el evangelio de Cristo" (Ga 1:6, 7).

Si tomamos todos los puntos de la GRAN COMISIÓN y los practicamos, podemos ganar al mundo para Cristo. Si negamos el poder del Espíritu Santo y pasamos por alto darle el debido lugar de Señorío en nuestro ministerio, tendremos muy pocos frutos.

"Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Mr 16:15, 16). La Gran Comisión no se detiene ahí, sino que continúa:

"Y estas señales seguirán a los que creen: En mi nombre echarán fuera demonios; hablarán nuevas lenguas; tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán. Y el Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios [en el lugar de dominio]" (Mr 16:15-20).

 

Capítulo 3
Señales Que Seguirán Al Evangelismo

A. LAS SEÑALES Y MARAVILLAS HAN SIDO DADAS PARA CONFIRMAR LA PALABRA
A medida que usted predica el evangelio, es importante recordar que una de las razones principales por las cuales el Espíritu de Dios ha sido dado, es para confirmar Su Palabra a través de los Dones del Espíritu.

1. En El Antiguo Testamento
Elías levantó de los muertos milagrosamente al hijo de la viuda, quien declaró: "...Ahora conozco que tú eres varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca" (1 R 17:24).

2. En El Nuevo Testamento
"Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor y confirmando la palabra con las señales que la seguían" (Mr 16:20).

Jesús dijo: "Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin" (Mt 24:14).

El término griego "para testimonio", en el versículo citado anteriormente, es traducido: "maturión", que significa "algo evidente, con pruebas, con evidencia". En otras palabras, algo para verificar su autenticidad. Jesús estaba diciendo que el evangelio sería predicado con algo para verificar su autenticidad, y esa es la razón por la cual tenemos los Dones del Espíritu Santo.

3. Mostraron La Aprobación De Dios Del Ministerio De Cristo
"Jesús Nazareno, varón aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y señales que Dios hizo entre vosotros por medio de él" (Hch 2:22).

"Mas yo tengo mayor testimonio que el de Juan; porque las obras que el Padre me dio para que cumpliese, las mismas obras que yo hago, dan testimonio de mí, que el Padre me ha enviado" (Jn 5:36).

"Cuando vino a Galilea, los galileos le recibieron, habiendo visto todas las cosas [milagros] que había hecho en Jerusalén, en la fiesta; porque también ellos habían ido a la fiesta" (Jn 4:45).

4. Verifica El Respaldo De Dios Sobre Su Ministerio
"Testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad" (He 2:4).


B. LOS RESULTADOS MILAGROSOS EN LA SALVACIÓN DE LOS INCRÉDULOS
1. Pedro Sana Un Cojo (Hch 3:1-11)

A medida que Pedro y Juan iban para el templo a orar, Pedro fue impulsado por Espíritu para sanar a un cojo. Este evento atrajo personas a escuchar la predicación del Apóstol (v 12-26), y finalmente, muchos recibieron al Señor.

"...muchos de los que habían oído la palabra, creyeron; y el número de los varones era como cinco mil" (Hch 4:4).

2. El Apóstol Ora Por Poder (Hch 4:29-31)
Una vez que probaron las maravillas sobrenaturales, los apóstoles oraron para predicar la Palabra osadamente y para realizar más señales y maravillas.

"Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que con todo denuedo hablen tu palabra, mientras extiendes tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante el nombre de tu santo Hijo Jesús. Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y todos fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios" (Hch 4:29-31).

3. Los Apóstoles Ejecutan Señales Y Maravillas (Hch 5:12-16)
"... y hacían muchas señales y prodigios en el pueblo" (v 12).

"... y los que creían en el Señor aumentaban más, gran número así de hombres como de mujeres" (v 14).

4. Felipe Ejecuta Milagros (Hch 8:5-8)
Versículo 6: "y la gente, unánime, escuchaba atentamente las cosas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía".

5. Pedro Sana A Eneas (Hch 9:32-35)
Eneas había estado paralítico por ocho años, y después que Pedro le sanó, muchos creyeron en Cristo.

"Y le vieron todos los que habitaban en Lida y en Sarón, los cuales se convirtieron al Señor" (v 35).

6. Pedro Resucita A Dorcas De Los Muertos (Hch 9:36-42)
Una mujer cristiana llamada Dorcas fue levantada de los muertos en la ciudad de Jope y muchos creyeron en Jesús.

"...Esto fue notorio en toda Jope, y muchos creyeron en el Señor" (v 42).

7. Elimas El Mago Quedó Ciego (Hch 13:6-12)
El Espíritu otorgó los Dones del Espíritu a Pablo (Palabra de Sabiduría o Ciencia y Palabra de Conocimiento o Discernimiento), lo cual, ayudó a que el procónsul fuera salvo.

"Entonces el procónsul, viendo lo que había sucedido, creyó, maravillado de la doctrina del Señor" (V 12).

C. LAS SEÑALES Y MARAVILLAS NO GARANTIZAN LA PERMANENCIA DEL FRUTO
No hay garantías de que alguien siga a Jesús aun después de que haya experimentado personalmente Su poder milagroso.

Jesús se movía poderosamente con señales y maravillas, pero confesó su desilusión respecto a que la mayoría de las personas que lo seguían, lo hacían por razones equivocadas.

Estaban más interesados en comer de los panes y los peces, que en hacer de Jesús el Señor de sus vidas. (Jn 6:26).

Recuerde, fuera de las decenas de miles de personas que contemplaron a Jesús realizar milagros, prácticamente ninguno le acompañó durante las horas amargas de la crucifixión. Aun en Pentecostés, solamente un remanente de 120 discípulos (Hch 1:15) se congregó a orar, aunque 500 habían visto personalmente al Cristo resucitado (1 Co 15:6).

1. Solamente Uno Creyó (Lc 17:12-19)
Jesús se fue a una aldea y sanó a 10 leprosos, pero solamente uno de ellos regresó a expresarle las gracias y a glorificar a Dios. Aunque sus vidas habían sido milagrosamente tocadas por Dios, 90% de ellos se iban por sus caminos, indispuestos a rendir sus corazones para seguir al Hijo de Dios.

2. Algunos Creyeron, Otros No Creyeron (Hch 14:1-7)
Pablo y los otros discípulos continuaron predicando osadamente, y Dios confirmaba sus palabras con señales y maravillas.

"Por tanto, se detuvieron allí mucho tiempo, hablando con denuedo, confiados en el Señor, el cual daba testimonio a la palabra de su gracia, concediendo que se hiciesen por las manos de ellos señales y prodigios" (v 3).

Aun con las señales y maravillas, algunos creyeron y otros no.

"Y la gente de la ciudad estaba dividida: unos estaban con los judíos, y otros con los apóstoles" (v 4).

El pueblo quería apedrearlos: "...los judíos y los gentiles, juntamente con sus gobernantes, se lanzaron a afrentarlos y apedrearlos" (v 5).

"Habiéndolo sabido, huyeron a Listra y Derbe, ciudades de Licaonia, y a toda la región circunvecina, y allí predicaban el evangelio" (vs 6, 7).

Los discípulos fueron "guiados por el Espíritu" (después de casi ser apedreados) para que se fueran de aquel lugar particular y predicaran en otros lugares.

"Aconteció en Iconio que entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud de judíos, y asimismo de griegos" (14:1).

Pablo y otros salieron a predicar el evangelio y muchas personas creyeron a la Palabra.

"Mas los judíos que no creían excitaron y corrompieron los ánimos de los gentiles contra los hermanos" (v 2).

Los incrédulos provocaron al pueblo para que se opusieran a ellos.

D. LAS SEÑALES Y MILAGROS COMPRUEBAN LA PALABRA DE DIOS
1. Una Historia De La Vida Real

La historia que sigue, ilustra lo que sucedió en la vida de un joven misionero-evangelista en búsqueda de la efectividad en las "señales que han de seguir en el evangelismo".

a. Fracaso En India. Hace muchos años, un joven misionero cristiano y su esposa salieron para la India. Ellos no entendían el mensaje de las Escrituras citadas anteriormente. No entendían los milagros por la fe. Dirigieron varias almas a Cristo, pero fueron un fracaso en general.

Cuando predicaron a Jesucristo, los hindúes le aceptaron amablemente en teoría como otro dios agregado a sus varios millones de otros dioses, pero ningún cambio fue visto en sus vidas.

Los musulmanes argumentaban: "¿Cómo sabe usted que Jesucristo es el hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos?" Ellos sostenían que: "Él fue un buen hombre, pero no el Hijo de Dios, y ciertamente no resucitó de los muertos".

Ellos afirmaban que el Corán es la Palabra de Dios y que Mahoma fue el profeta de Dios.

Esta pareja joven declaró que la Biblia es la Palabra de Dios y que Jesucristo era Su Hijo. "Compruébelo", decían los Musulmanes. "Lo probaremos. Examinen estos versículos; observen lo que dicen". Comenzaron a leer la Biblia a los musulmanes.

"¡Oh, no!", replicaron ellos; "esa no es la Palabra de Dios. Eso no prueba nada. Nuestro Corán es la palabra de Dios".

¿La BIBLIA? o ¿el CORÁN? ¿Cuál es la palabra de Dios? ¿Cómo podían probarles que la Biblia era la Palabra de Dios? No podrían sin la manifestación de milagros.

Así que, ansiaban que ocurriera una experiencia como de las que leemos en la Biblia. "Y con gran poder los apóstoles daban testimonio [maturion = algo evidente, una prueba] de la resurrección del Señor Jesús" (Hch 4:33).

Ellos regresaron a su país natal, enfermos, desanimados y quebrantados en el espíritu. A pesar de todo eso, no se rindieron. Se pusieron a ayunar y oraron por la salvación de las masas que no han tenido el privilegio de escuchar el evangelio. ¿Cuál fue la respuesta?

b. Una Visión De Jesús. El desanimado misionero cuenta su propia historia: Una mañana a las seis de la madrugada, fui despertado y vi a Jesucristo de pie en nuestro cuarto. Al contemplarlo, quedé como muerto. No podía mover ni un dedo, ni de mis manos, ni de mis pies. Agua comenzó a correr de mis ojos, aunque no estaba consciente de si era llanto.


No sé cuanto tiempo resistí Su mirada penetrante, antes que desapareciera, ni tampoco cuanto tiempo pasó hasta que pude moverme de la cama. Me moví como pude hasta el piso con el rostro hacia abajo y permanecí postrado ante Él hasta la tarde.

Cuando caminé fuera del cuarto ese día, fui un hombre nuevo. ¡Había conocido a Jesús! Él no era meramente una religión. Estaba vivo y era un personaje real. ¡Le vi! Lo hice Señor de mi vida.

Desde ese día, lo que la gente diga o piense, no es lo que importa. Descubrí al Cristo viviente y lo hice Señor de mi vida.

Después de esa experiencia, un hombre de Dios vino a nuestra ciudad predicando y ministrando a los enfermos. Nosotros presenciamos cientos de conversiones y de milagros de sanidades, fui abrumado por lo que vi.

Parecían como 10 mil voces arremolinadas sobre mi cabeza diciendo: "Usted puede hacer eso. Eso fue lo que Jesús hizo. Eso fue lo que Pedro y Pablo hicieron. Eso comprueba que los métodos bíblicos son para hoy. Usted puede hacerlo".

Sabía que podía hacerlo. En otras palabras, sabía que Cristo podía hacerlo en y a través de mí. Sabía que Él nunca cambia.

c. Cruzadas De Evangelismo De Las Masas:
1) El Caribe.
Así que, nos fuimos tras los inconversos. Volamos a Jamaica. En trece semanas, más de 9 mil almas aceptaron a Cristo; 90 ciegos fueron sanados; más de 100 sordomudos recibieron sanidad. Cientos de otros milagros tomaron lugar como "...ayudándoles el Señor y confirmando la Palabra con las señales que la seguían" (Mr 16:20).

Luego, salimos para Puerto Rico. Las cruzadas fueron aun mayores. ¡Fueron masivas! Nuestro mensaje fue simple. La gente caía a la realidad. Ellos creyeron "...porque veían las señales que hacía en los enfermos" (Jn 6:2).

Después viajamos a Haití. Sucedió lo mismo en este país. Las multitudes eran demasiado inmensas para acomodarlas en algún edificio; se extendían por todas las carreteras y avenidas.

El siguiente país visitado fue Cuba. En este tiempo, comenzó a verse como algo más que una visitación espiritual espontánea en unos cuantos países, comenzó a ser como un patrón.

Tales cruzadas habían sido anunciadas a través de todo el mundo.

Pero la tradición es fuerte en la iglesia. Ministros con muy buenos testimonios comenzaron a prepararnos y a consolarnos para el fracaso inevitable. Se nos dijo que de seguro no podíamos esperar que todas esas victorias espirituales fueran a obtenerse en todos los lugares.

Algunos nos aconsejaron que de tiempo en tiempo, Dios preordena esos grandes eventos, pero que no podían ser un patrón.

Se nos dijo que estuviéramos preparados para derrotas así también como para triunfos, que vendrían porque Dios obra de esa manera, a fin de que no vayamos a llenarnos de arrogancia.

Todo esto sonaba tradicional para nosotros y no aceptamos sus palabras. Estábamos convencidos de que la Gran Comisión que Jesús dio era para "todas las naciones, y para toda criatura". Él prometió que estas señales seguirían a "los que creyeran", y nunca mencionó una excepción "hasta el fin del mundo".

Creíamos que cualquier persona, en cualquier nación en el mundo entero, creería cuando viera los milagros. Parecía lógico para nosotros que si predicamos el evangelio, Cristo lo confirmaría con milagros. Nosotros nos paramos firmes sobre este hecho.

No estábamos preocupados por el fracaso entonces, y todavía no lo estamos. Creemos en el éxito. Cristo nunca fracasó. Su Palabra nunca falla. El evangelio nunca falla.
Cuando llegamos a Cuba, los líderes espirituales nos aconsejaron concerniente a la sabiduría del equilibrio y paciencia, que no deberíamos esperar una gran cruzada evangelística en Cuba, como la que habíamos experimentado en Jamaica y en Puerto Rico. Su lógica afirmaba que ya "Jamaica era tradicionalmente cristiana. Por supuesto que Puerto Rico había sido influenciado tanto por los Estados Unidos que la oposición religiosa no era un factor en su territorio".

"Pero acá en Cuba", dijeron ellos, "las personas son radicales en su tradición religiosa cristiana. Puede que acá no tengan el mismo éxito".

A pesar de todos aquellos avisos, resultó que las personas son exactamente las mismas cuando el evangelio del Reino de Dios es predicado.

Una procesión organizada por cien líderes cristianos de la iglesia tradicional, marchó por las calles para avisar al público contra el concurrir a nuestra cruzada masiva; no obstante, decenas de miles concurrieron y miles se entregaron al Señor; cada cruzada conducida en cada una de las ciudades de Cuba tuvo gran éxito.

2) Venezuela. Después salimos hacia Venezuela. Todavía recuerdo el consejo que recibimos allá: "Oh, es diferente aquí. En Cuba y Puerto Rico, la oposición religiosa no es tan grande porque las gentes son influenciadas por los Estados Unidos; aquí están en el continente de América del Sur. Ustedes podrían ser apedreados hasta la muerte por la gente de la iglesia tradicional".

Venezuela fue exactamente como Cuba. Multitudes de personas creyeron. Miles fueron salvas. No hubo diferencia alguna.

3) Japón. Luego, viajamos hacia Japón. Cuando supieron que íbamos en camino, nos escribieron muchas cartas deprisa diciéndonos: "No vengan acá. Japón es muy difícil. Los milagros no son para esta tierra. Japón procura solamente el conocimiento académico. Ellos miran a sus antepasados como su recurso o fuente espiritual. Demasiadas de sus religiones tienen cultos de sanidad. Nosotros los cristianos no queremos que nuestra religión sea identificada con esos sanadores. Además, los milagros nunca convencerán a los japoneses de que Cristo es el Hijo de Dios".

Otros dijeron: "Japón es budista y sintoísta (especie de culto de los antepasados). Usted no está acostumbrado a predicarles. Las personas en el hemisferio occidental son fáciles de alcanzar. Ya ellos creen en la Biblia. Ellos creen que Jesús es el Hijo de Dios, que su sangre fue derramada por nuestros pecados, pero los japoneses jamás creerán tal cosa. No tendrán el mismo éxito acá. Estas personas no son emocionales. De seguro que no responderán".

El patrón del éxito en nuestras cruzadas parecía amenazar el mismo fundamento de las tradiciones de la iglesia en Japón, la cual, demostró ser muy inefectiva.

En ese tiempo, era algo poco común el ir a una nación a predicar al aire libre en los lugares públicos, y cosechar miles de almas repetidas veces. Los tradicionalistas decían que tenía que ser emocionalismo. Los conversos de ese nuevo evangelismo de masas no durarían.

Los misioneros y líderes de iglesias en el último siglo (1800), nunca lo hicieron de esa manera. Ellos trabajaron pacientemente durante años a fin de conseguir unos cuantos conversos, pero los tales, eran sólidos y genuinos en sus creencias. Así que, muchos pensaron que el evangelismo de masas era algo superficial y que no soportaría la prueba del tiempo.

Un pastor en India me dijo: "He ministrado aquí durante cinco años y nunca he ganado un alma para Cristo. Ese es el estilo de vida en la India. Hay que tener mucha paciencia".

Un patrón revolucionario parecía estar tomando forma. Instintivamente, las mentes tradicionales rechazan cualquier cosa nueva que amenace con reemplazar las normas y posiciones instituidas y aceptadas de la Iglesia.

Es evidente que Dios quería mostrar a Su pueblo en todas partes, que no hay excepciones en el evangelismo. Jesús quería que todos supieran que Su Gran Comisión demostraría ser efectiva en todas las partes donde el evangelio fuera proclamado con fe viva y acciones obedientes.

No todos los líderes de la Iglesia en Japón fueron pesimistas y negativos. Algunos escribieron: "Vengan por aquí y ayúdenos. Los conceptos teológicos modernos acerca de Cristo, nunca pueden salvar a los japoneses. ¡Ellos necesitan ver milagros!".

Todavía recuerdo la lógica de un pastor bautista que escribió: "Japón está lleno de falsos cultos de sanidades. Los japoneses tienen que ver lo que es real. Nuestras iglesias modernas carecen del poder de hacer milagros. Vengan y ayúdenos. Ustedes tienen lo que necesitamos para ganar esta vasta nación de personas".

Nosotros aceptamos el reto y Japón demostró ser exactamente como Jamaica, Cuba y Venezuela. Cuando ellos vieron los milagros, los japoneses gritaron, lloraron y se arrepintieron con más emoción que la jamás vista en todos los lugares ya visitados.

Fuimos al corazón histórico y religioso de Japón, Kyoto. Allá, en un extenso campo cerca del área del pueblo, miles escucharon el evangelio. Un promedio de 44 sordomudos reclamó la sanidad en esa primera cruzada. Muchos grandes milagros fueron obrados por el poder de Dios.

Aquellos sintoístas y budistas actuaron exactamente del mismo modo que los jamaiquinos y cubanos. Miles creyeron en Cristo. Los japoneses respondieron como las demás naciones que visitamos anteriormente.

4) Tailandia. Fuimos a Tailandia, la monarquía budista fuerte del Sureste de Asia. Alguien dijo: "Esta no será como Japón. Los budistas japoneses han sido influenciados por la ocupación posterior a la guerra. Los japoneses son sensibles ante la influencia de los americanos, pero acá en Tailandia tenemos a los budistas de la vieja guardia. Ellos nunca han sido gobernados por un poder extranjero; de seguro que no prestarán atención a los extranjeros".

Cuando ministramos por primera vez en Tailandia, había menos de una docena de personas en todo el país que habían recibido un bautismo apostólico en el Espíritu Santo. Aun esos líderes bautizados en el Espíritu, no eran entusiastas tocante a la proclamación del evangelio en los lugares públicos. Eso era una violación a la cultura tailandesa.

Un método como ese parecería demasiado agresivo para cualquier comunidad en Tailandia. Ellos son una comunidad de personas muy serena y sensible. Cualquier método o acercamiento a ellos, deberá estar en armonía con su equilibrio tradicional.

No hay necesidad de decir que cuando los habitantes de Tailandia vieron los milagros: los ciegos viendo, los paralíticos caminando, los leprosos limpios y los sordos oyendo, su reacción no fue diferente a la de los japoneses, los venezolanos, los cubanos, los portorriqueños o la de los jamaiquinos. Ellos recibieron al Cristo viviente y comenzaron a seguirle con gran entusiasmo.

Hoy, hay miles de cristianos llenos del Espíritu a través de toda Tailandia. Muchos ministros ganadores de almas han florecido en su territorio, como edificadores de iglesias grandes y fuertes.

5) Indonesia. Cuando ministramos por primera vez en Java, Indonesia, el 95% de la población era musulmana. En nuestro viaje alrededor del mundo, habíamos escuchado cuán difícil eran los musulmanes de alcanzar. Ellos no creen que Jesús es el Hijo de Dios o que Dios le levantó de los muertos.

Nosotros recordamos cuán inútiles nos sentimos para convencer a los habitantes de la India. Sin embargo, cuando llegamos a la ciudad capital de Java, las cosas eran diferentes. Sabíamos cómo teníamos que creer en milagros.

La primera noche que prediqué a la multitud, efectué algo poco usual al final del mensaje.

Les dije que no esperaba que aceptaran a Jesucristo a menos que Él les demostrara que estaba vivo por medio de la realización de milagros. Expresé mis sentimientos respecto a que un Cristo muerto no podría hacerles ningún bien.

Enfaticé el hecho de que Jesucristo fue confirmado como el Hijo de Dios por medio de los milagros que realizó 2 mil años antes, y que si Él estaba vivo hoy, entonces, Dios confirmaría tal hecho mediante la operación de milagros y maravillas en su presencia.

Ellos conocían acerca del Jesús histórico. Habían escuchado que fue un hombre bueno, y profeta de obrar sanidades y milagros. Ellos sabían que había sido crucificado, y estaban convencidos de que la enseñanza cristiana de Su resurrección fue falsa.

Sólo hay un mensaje para los musulmanes: Si Jesucristo está vivo, deje que Él haga los milagros que hizo antes de que fuera crucificado. Si está muerto, no los podrá realizar. Si resucitó, de seguro que los hará.

Llamé a los sordos y les dije que iba a orar en el nombre de Jesús. Si Cristo está muerto, su nombre no tiene ningún poder. Si está vivo, entonces, hará las mismas obras que hizo antes de morir sobre la cruz.

El primer hombre que pasó fue un sacerdote musulmán de aproximadamente 55 años de edad; vino usando su Fez (especie de gorro de lana usado en el oriente) color negro, indicando que había sido peregrino a la ciudad musulmana reverenciada: La Meca, en Arabia. Nació totalmente sordo de uno de sus oídos y nunca había escuchado ni un sonido por él.

Le testifiqué acerca de Jesucristo, luego, le dije como iba a orar. Le expliqué que Dios nos estaba contemplando desde el cielo. Le testifiqué que Dios había levantado a Su Hijo de los muertos, y que Él quería que todos los pueblos del mundo supieran que Jesús estaba vivo, y que demostraría la verdad de Su resurrección por medio de realizar un milagro en él.

Después le dije a la audiencia: "Si este hombre no oye después de que haya orado por él en Su nombre, pueden catalogarme como un predicador falso y seguir creyendo que Jesús está muerto. Pero si su oído está restaurado, entonces, quedará comprobado que Cristo resucitó, pues un Cristo muerto no puede realizar tal milagro".

Le miré y le dije: "Para que sea conocido que Jesucristo es el Hijo de Dios, que Dios le levantó de los muertos, que solo a través de Él y la sangre que derramó, podemos recibir salvación y vida eterna, que sea hoy conocido en conformidad con la Escritura que la oración de fe sanará al enfermo, y que su oído una vez sordo, quedará sano en el Nombre de Jesucristo. ¡Amén!".

Toda la audiencia suspiró cuando el sacerdote musulmán testificó que podía escuchar cada susurro y hasta el tic tac de un reloj.

Miles levantaron sus manos esa noche indicando su deseo de aceptar a Cristo como su Salvador. Cuán diferente fue esto del bochorno que sufrimos al tratar de convencer a los musulmanes en la India siete años antes.

Los musulmanes fueron exactamente como los japoneses. Cuando vieron la prueba de las buenas nuevas, de que Jesucristo estaba vivo, entonces, creyeron.

El cristiano sin milagros no puede demostrar que Jesús está vivo. Deje a un lado los milagros del cristianismo y todo lo que le queda es otra religión muerta.

Los musulmanes o mahometanos saben que su profeta Mahoma está muerto, pero nosotros creemos que Cristo nuestro Salvador vive. Cuando eso es probado con milagros, sus seguidores abandonan al profeta muerto para seguir a Aquél que vive para siempre. Sin milagros, no hay prueba.

Esta es la razón por la cual Jesús comisionó a todo creyente a predicar por todo el mundo, prometiendo que señales sobrenaturales seguirían: "en todas las naciones... hasta el fin del mundo". Él sabía que siempre se necesitarían milagros para convencer al mundo de que Jesús está vivo.
Cuando estuvimos en la India como jóvenes misioneros, los musulmanes nos retaron: "pruébenos que su Cristo vive".

Nos sentíamos inútiles y avergonzados. Teníamos que salir de la India o aceptar la posición de los que creían la "fidelidad y paciencia sin resultados" era una virtud. No podíamos aceptar tal "status quo" (posición relativa o manera de ser).

Pero en Indonesia, la cosa fue muy diferente.

Una noche en aquella gran campaña, un joven sacerdote musulmán, un verdadero fanático, comenzó a subir los escalones hacia la plataforma con enojo, con el propósito de interrumpir mi predicación. Daisy, mi esposa, lo vio venir y lo interceptó cerca de la escalera.

Él dijo: "Ese hombre es falso. Jesús está muerto, Él no es el Hijo de Dios. Permítame hablar a la audiencia acerca de Mahoma, el verdadero profeta de Dios".

Mi esposa trató de razonar con él, pero estaba demasiado emocional.

Finalmente, ella dijo: "Escuche, soy cristiana y esto es lo que voy a hacer. Interrumpiré a mi esposo con una sola condición: Usted y yo iremos juntos hasta el micrófono. No discutiremos. Demostraremos qué profeta es el verdadero y quién está vivo por medio de llamar a alguien que esté completamente ciego a subir a la plataforma".

"Usted ora por el ciego en el nombre de su profeta Mahoma ante toda la audiencia. Si él recibe la vista, nosotros creeremos en su profeta".

"Si no hay milagro alguno, entonces, yo oraré por el ciego en el nombre de Jesús. Si él recibe la vista, entonces, usted y su pueblo sabrán que lo que dice la Biblia acerca de Cristo, es cierto: que Él es el Hijo de Dios y que Dios le levantó de los muertos para ser el Salvador del mundo".

El joven sacerdote musulmán rehusó el reto de mi esposa. Dio media vuelta y se marchó furioso. Esto fue lo que no pudimos hacer en la India como jóvenes misioneros.

6) Parte Norte De La India. Finalmente, experimentamos el gozo de regresar al Norte de la India unos catorce años más tarde, a la misma ciudad donde habíamos fracasado tan miserablemente. Volvimos a la ciudad universitaria del Lucknow, donde no habíamos podido demostrar a los hindúes y musulmanes que Jesucristo es el Hijo viviente y resucitado de Dios, el Salvador del mundo.

En esta ocasión, hubo una gran diferencia: de 20 mil a 40 mil personas concurrieron a los terrenos del gran estadio.

Predicamos que "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (He 13:8). Luego, oramos. Los sordos escucharon; los cojos anduvieron; los ciegos vieron; los leprosos fueron limpiados; y miles aceptaron a Cristo.

Jesús se estaba mostrando a Sí Mismo a la India a través de nosotros. Nuestra búsqueda de la verdad había tenido buenos dividendos. Fue de esa manera que Cristo quiso que el evangelismo mundial fuera llevado a cabo.

"Cristo se presentó vivo con muchas pruebas indubitables" (Hch 1:3).

Un joven hindú, estudiante de la universidad, se puso de pie ante toda la multitud y comenzó a ridiculizar todas las cosas. Cuando oramos, Jesucristo se le apareció de repente vestido de púrpura. Él abrió Sus manos y le mostró sus cicatrices de los clavos diciéndole:

"He aquí mis manos, yo soy Jesús".
El joven cayó a tierra, llorando, temblando y arrepentido de sus pecados. Luego, pasó corriendo hacia uno de los micrófonos y con lágrimas bañado su rostro, relató lo que había visto urgiendo a su pueblo a creer en Jesús.

¡Cuán diferente había sido esta vez, de lo que había sido catorce años antes en nuestra cruzada! Con la demostración de milagros, la India había sido exactamente igual a las demás naciones.

7) África. El siguiente continente fue África, donde demostramos también que las personas son las mismas donde quiera.

Durante treinta años un pordiosero musulmán se había arrastrado por el suelo en África, paralizado por la polio. Él se arrastró a sí mismo como pudo hasta entrar al auditorio donde conducíamos la cruzada. Escuchó el evangelio y a medida que creía en Jesucristo, recibió la sanidad instantáneamente. Caminó a empujones entre la multitud y subió a la plataforma para mostrarse a sí mismo y a la multitud en cuanto al milagro que había recibido.

Mientras permanecía sobre la plataforma derramando lágrimas, exclamó: "Jesucristo tiene que estar vivo, de otra manera, ¿Cómo podría haberme sanado? Mahoma está muerto, pero Jesús vive. Mírenme. Ustedes me conocen. He sido limosnero en vuestras calles. Pero ahora puedo caminar. ¡Miren! ¡Jesús vive!".

¿Qué sermón mayor que ese podría ser predicado? Era exactamente como si el libro de los Hechos pudiera ser representado otra vez en nuestra época.

Hemos visto que los habitantes alrededor del mundo quieren a Cristo. Ellos buscan la realidad y la creen cuando reciben la prueba de que Jesús está vivo y es real.

Dios creó a los seres humanos iguales. Todos han sido formados para que sirvan a Dios. Instintivamente le buscan. Esa es la razón por la cual cada tribu sin evangelizar, practica alguna clase de religión ritual en busca de Dios.

El evangelio, en términos simples y directos - no explicado, mas proclamado - "...es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree" (Ro 1:16).

Las personas quieren el evangelio. Nuestra tarea es predicarlo, testificarlo, contarlo, confesarlo por todas partes a las multitudes o a las personas individuales, en los lugares públicos o en los hogares privados. Ellas desean lo que nosotros tenemos. Es por eso que somos ganadores de almas, por las cosas que hemos visto y oído.


Capítulo 4
El Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo

Introducción

Como podemos ver, solamente hay dos clases de predicadores u obreros cristianos: los negativos y los positivos, los que dudan y los que creen.

Algunos piensan que si predican en las calles nadie les escuchará, y que los transeúntes se burlarán de ellos; que cualquier literatura que distribuyan, será arrojada a tierra y pisoteada; que les cerrarán las puertas en la cara. Esa es una actitud negativa en comparación con una oportunidad muy positiva.

Nosotros creemos que cuando predicamos en las calles, las multitudes se congregarán a nuestro alrededor, esforzándose en escuchar nuestro mensaje; que los transeúntes se deleitarán en ver un cristiano testificando en público.

Nosotros creemos que cuando distribuimos literatura evangélica, será recibida con ardor, atesorada y leída.

Creemos que cuando tocamos a las puertas, encontraremos familias que nos darán la bienvenida, enfermos que necesitan sanidad, problemas que necesitan soluciones, corazones y oídos atentos al consejo y solícitos de las oraciones de un cristiano realmente dedicado y con una fe viva. Este es el enfoque positivo, y la verdad es que tiene buenos resultados.

Somos ganadores de almas y hemos comprobado alrededor del mundo, en cada circunstancia concebible, que las personas quieren a Cristo, pero están muy poco interesadas en otra religión. Ellos anhelan buscar a Dios para la salvación y para la vida eterna; no obstante, desprecian las normas religiosas sin vida.

Saben que son creados a imagen y semejanza de Dios, desean caminar con Él y nunca están satisfechos hasta que no encuentran a Jesucristo, quien es el Camino, la Verdad y la Vida (Jn 14:6).

Con un promedio de 60 millones de personas sin alcanzar y agregadas a nuestra generación cada año: almas buscando la luz y la vida, nuestra prioridad es testificar, predicar el evangelio, producir herramientas que ganen almas para Cristo. Esa es nuestra prioridad, hasta que Cristo regrese. Esta es la séptima razón por la cual somos ganadores de almas.

Siéntase libre para reimprimir lo siguiente y utilizarlo en ganar almas. Esta sección es especialmente preparada para los siguientes grupos de personas:

• Para los que no están seguros de su propia salvación, o de los que no han nacido de nuevo; o
• Para los que no saben si son cristianos genuinos; o
• Para los que simplemente han aceptado una religión, se han unido a una iglesia y, mentalmente, han aceptado la Biblia sin experimentar el nuevo nacimiento.
• Sobre todo, presento este capítulo a usted que no es salvo o convertido y lo sabe.

La Biblia dice que podemos "... conocer que hemos pasado de muerte a vida" (1 Jn 3:14). Lo siguiente le ayudará a conocer, por sobre cualquier duda, que ha experimentado este milagro interno de la nueva vida en Cristo. De seguro que tomará lugar en usted mientras lee esto con reverencia y una fe simple.

Si ya es cristiano, entregado a la tarea de ganar almas, esta sección puede servir como guía para ayudarle a mostrar a otros cómo experimentar el milagro del nuevo nacimiento.

A. ¿QUÉ SIGNIFICA SER SALVO?
Quiero decirle el cómo puede ser salvo del Infierno, salvo de sus pecados, salvo de la muerte, salvo de las enfermedades y salvo del mal. La Biblia dice:

"Palabra fiel y digna... que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores..." (1 Ti 1:15).
Volvemos a leer: "Porque no envió Dios a su Hijo al mundo, para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él" (Jn 3:17).

Pedro dijo: "Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo" (Hch 2:21).

Usted puede ser salvo hoy. Esto es lo que usted necesita: Ser salvo, conocer a Jesucristo como su Salvador personal.

Pero, ¿qué significa ser salvo?

1. Ser Nacido De Arriba
Ser salvo significa nacer de arriba (el nuevo nacimiento del Espíritu), venir a ser un hijo de Dios.

Jesús dijo: "Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Esto significa que tenemos que experimentar un nacimiento celestial o espiritual, lo opuesto a su nacimiento natural o terrenal. Este es el nacimiento milagroso.

Cuando usted lo invita, Cristo entra a vivir con usted en su corazón. Él le hace una nueva criatura cuando viene a morar en su vida. Esto no es como aceptar una religión más, sino la aceptación de Cristo como Salvador personal. Él es una persona, no un filósofo. Es real, no algo teórico.

Cuando usted se casa, acepta a su esposo o esposa en su vida. Usted no acepta la "religión matrimonial", sino que recibe a otra persona: su compañero (a).

Cuando usted es salvo por medio de recibir a Cristo, no obtiene la religión cristiana. Usted recibe una persona, al Señor Jesús. Mi conversión fue una experiencia tan definida como lo fue mi matrimonio. En ambas ocasiones, recibí a otra persona en mi vida.

La Biblia dice de Jesucristo: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12).

¡Qué maravilloso poder recibir el nuevo nacimiento y formar parte de la familia real de Dios! Usted nació una vez el nacimiento físico en el pecado, un hijo de pecado, un sirviente del diablo. Ahora Cristo dice: "Os es necesario nacer de nuevo" (Jn 3:7). Es necesario convertirse, ser salvo, transformado y hecho una nueva criatura.

2. Los Pecados Son Perdonados
Ser salvo significa que sus pecados ya fueron perdonados.

La Biblia dice: "El perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3).

El ángel dijo: "Y llamarás su nombre JESÚS: porque Él salvará a su pueblo del pecado" (Mt 1:21).

Dios declara: "Yo soy el que guardo tus rebeliones" (Is 43:25). "Y nunca mas me acordaré de sus pecados y transgresiones" (Hch 10:17).

"Cuanto está lejos el oriente del occidente, hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones" (Sal 103:12).

3. Recibimos Vida Nueva
Ser salvo significa recibir una familia y descendencia espiritual nueva.

Pablo dice: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; Las cosas viejas pasaron; He aquí todas son hechas nuevas" (2 Co 5:17).

Eso es exactamente lo que sucede cuando Cristo le salva. Una conversión toma lugar y los antiguos deseos, hábitos y enfermedades pasan. Todas las cosas son hechas nuevas; usted recibe una vida nueva, una nueva naturaleza, una salud nueva, nuevos deseos, nuevas ambiciones, y una nueva vida en Cristo.

Él dijo: "He venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia" (Jn 10:10).

4. Recibimos Paz
Ser salvo significa recibir paz. Jesús dijo: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da" (Juan 14:27). También declaró: "Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz" (Jn 16:33). La paz real viene únicamente con el perdón y salvación de Cristo. Mientras esté en pecado, nunca tendrá paz en su alma. La Biblia dice: "No hay paz, dijo mi Dios, para los impíos" (Is 57:21).

a. Dos Clases De Paz
1) La Paz De Dios.
La paz DE Dios es esa sensación de seguridad, de quietud y de que todo está bien. Usted sabe que Dios está en control y no siente temor. ¡Ese es el maravilloso estado de paz!

"Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Fil 4:7). "Mas el reino de Dios es... justicia, y paz, y gozo en el Espíritu Santo" (Ro 14:17).

2) Paz Con Dios. La paz CON Dios es bastante diferente. "Justificados pues por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo" (Ro 5:1).

Como pecadores, éramos enemigos de Dios viviendo en rebelión contra Su voluntad y propósitos. Estábamos en guerra contra Él. "...siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo..." (Ro 5:10). "Y a vosotros también, que erais... enemigos... haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado" (Col 1:21).

Cristo hizo la paz por nosotros con Dios. Él hizo lo que era necesario para reconciliarnos con Dios y hacernos amigos. Cuando somos salvos, recibimos la paz DE Dios como resultado de tener paz CON Dios. "Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno..." (Ef 2:14).

5. Comunión (Confraternidad) Con Dios
Ser salvo significa tener comunión (confraternidad, amistad, correspondencia, camaradería) con Dios.

Usted fue creado a semejanza de Dios; así que, puede caminar y platicar con Él. Sin embargo, sus pecados lo separaban de Él. En tal estado, en lugar de tener amistad con el Padre, usted le temía. El pensamiento de afrontarle algún día, le causaba terror. Sus pecados le condenaban y creaban en su vida la sensación de culpabilidad ante el Creador.

Únicamente Cristo puede salvarle de sus pecados. Él limpiará cada mancha que tenga y le volverá a traer con un registro completamente limpio, como si nunca hubiera pecado.

Entonces, podría decir como el Apóstol Juan: "...nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo" (1 Jn 1:3). El ser "...amigo... más unido que un hermano" (Pr 18:24).

Ninguna persona fue creada para vivir una vida de pecado y enfermedades, fuimos creados para andar con Dios. Pero el pecado nos separó del Creador.

"Pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír" (Is 59:2).

Pero:"Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados" (Mt 26:28).

"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9).

B. USTED PUEDE SABER QUE ES SALVO
Juan dijo: "Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida..." (1 Jn 3:14). Hay muchas cosas en este mundo que tal vez usted nunca sepa, pero de seguro que puede saber que posee la vida de Cristo en su ser. Puede saber que ha sido salvo, que ha nacido de nuevo.

El decir: "No estoy seguro si soy salvo", es cuando un marido o mujer declara: "No estoy segura si soy casada".

El decir: "Creo que soy salvo; trato de estarlo, pero no estoy seguro al respecto" Es como decir: "Creo que estoy casado; trato de estarlo, pero no estoy seguro al respecto".

Jesús dijo: "El que creyere [al evangelio] y fuere bautizado, será salvo" (Mr 16:16).

Pablo dijo: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9).

Estas Escrituras prometen que usted: "Será salvo". Sígalas, haga lo que dicen, y tendrá la certeza de que ha recibido a Cristo, de que ha pasado de muerte a vida: de que es salvo. Esto no es aceptar una religión más: esto es un cristianismo vivo: la vida de Cristo.

1. ¿Qué Es Un Cristiano Real?
Según la Biblia, un cristiano real es una persona que:

a. Ha Reconocido El Pecado. Tal persona ha venido a Dios como un pecador perdido;

b. Ha Aceptado A Jesús. Por fe, ha aceptado al Señor Jesucristo como Salvador personal, y se ha abrazado a Él como Señor y Maestro;

c. Ha Confesado A Jesús. Ha confesado a Cristo como Señor ante el mundo;

d. Desea Agradar A Jesús. Está luchando por agradarle en todo, día por día.

C. LOS SIETE PASOS HACIA LA SALVACIÓN:
Si usted no está seguro de haber aceptado personalmente a Jesucristo en su corazón como Señor y Maestro, entonces, siga los siguientes siete pasos en oración:

1. Reconozca Que Es Un Pecador
"Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Ro 3:23).

"Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos" (1 Jn 1:8).

2. Sienta Verdadero Pesar Y Arrepentimiento Por Sus Pecados
"Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador" (Lc 18:13).

"Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación" (2 Co 7:10).

3. Confiese Sus Pecados A Dios
"El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13).

"Si confesamos nuestros pecados a él, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1:9).

4. Abandone Sus Pecados
"Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:7).

"El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia" (Pr 28:13).

5. Pida Perdón Por Sus Pecados
"Quien perdona todas tus iniquidades" (Sal 103:3).

"Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18).

6. Crea Que Dios Le Salva Por Su Gracia
Gracia significa favor inmerecido, favor que el hombre no se merece, recibiendo lo opuesto de lo que usted se merece.

"Porque por gracia [favor inmerecido] sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe" (Ef 2:8, 9).

7. Consagre Su Vida Entera A Cristo
"Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional" (Ro 12:1).

Luego, vaya y cuéntele a otros acerca de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos" (Mt 10:32).

"Mas vosotros sois linaje escogido... para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable" (1 P 2:9).

D. ACEPTE A CRISTO AHORA MISMO
"Hoy es el día de salvación" (2 Co 6:2). No algún otro día, sino ahora mismo, ¡en este mismo día!

"He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Co 6:2). ¡No algún otro tiempo, mas ahora mismo!

"Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:6, 7).

Si todavía no ha aceptado al Señor Jesucristo como su Salvador personal, Él está esperando su oración. Así que, antes de que usted haga cualquier otra cosa, busque un lugar a solas con Dios donde no sea perturbado. Arrodíllese y lea u ore esta oración al Señor en voz alta:

1. La Oración Para Ser Salvo
Amado Padre Celestial, vengo ante Ti para recibir el don que has prometido en la Biblia, el don de la vida eterna. Reconozco que he pecado contra Ti, merezco morir por mis pecados porque Tú dijiste: "la paga del pecado es muerte".

Creo que en tu gran misericordia y amor por mí, Tu enviaste a tu Hijo Jesucristo para morir en la cruz, para sufrir el castigo de la muerte por mis pecados. Yo soy quien debería pagar la culpa por mis propios pecados, pero Jesús me amó tanto que pagó mi culpa, sufriendo hasta morir por mí en mi lugar.

Después de morir sobre la cruz por mis pecados, creo que resucitó de los muertos, para vivir para siempre como mi Salvador.

Siento gran pesar por mis pecados, los cuales, me han separado de tus bendiciones. Me vuelvo de todo corazón de mi estilo de vida pecaminoso para tornarme a Ti; te pido que me perdones de todos mis pecados.

Aquí mismo y ahora, doy la bienvenida a Jesucristo a mi corazón y le acepto como mi Salvador del pecado, del Infierno y del poder del diablo. Acepto a Cristo como Señor de mi vida. Ahora mismo dedico mi vida a Su servicio y agrado. Acepto el pacto (promesas) ofrecido por tu Hijo Jesucristo.

Ahora, Señor Jesús, quiero platicar contigo. Tú has dicho que: "...si voy a Ti, Tú me recibirás, que no me echarás fuera". Por lo tanto, yo vengo a Ti con todo mi corazón para buscar la salvación para confiar solamente en la sangre que Tú derramaste por mis pecados. Estoy seguro que Tu no me rechazarás, sino que me recibirás ahora mismo.

Tu has dicho: "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo" (Ro 10:9).

Creo con todo mi corazón que Tú eres mi Señor y que te levantaste de los muertos. Te confieso aquí y ahora mismo como mi Maestro, Salvador y mi Señor. Te recibo ahora mismo en mi corazón por fe.

Debido a que Tú moriste por mí, sufriendo la condena que yo debí haber sufrido, estoy consciente de que mis pecados jamás pueden condenarme de nuevo. Tú pagaste el precio completo por mi redención.

Puesto que la Biblia dice: "Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios" (Jn 1:12), creo que en estos momentos Tu me das poder para ser tu hijo.

Creo que Tú me perdonas ahora mismo. Tu preciosa sangre me lava de todos mis pecados. Tú fuiste herido por mis transgresiones y molido por mis iniquidades. El castigo que debo recibir fue puesto sobre Ti. Sé que he sido perdonado. Muchas gracias, Señor.

Desde ahora en adelante, leeré Tu Palabra y haré lo mejor que pueda para seguirte y agradarte en todo lo que piense y diga. Soy un cristiano real ahora, un representante de Jesucristo sobre la tierra. Ahora sé que soy salvo.

Como un acto de fe, registre su pacto con Jesús por medio de firmar su nombre al extremo del pacto que sigue.

2. Decisión Y Pacto
Hoy he leído el cristianismo real. He aprendido lo que significa ser salvo. He tomado sinceramente los siete pasos bosquejados aquí y he orado reverentemente la oración.

He recibido a Jesucristo en mi propia vida. Ahora soy una nueva criatura. Entrego mi vida para hacer lo mejor que pueda para agradar a Dios en todo lo que piense y haga. Con Su gracia y ayuda, compartiré a Jesucristo con los demás, dependiendo de Él para que me guarde, por Su gracia he hecho esta decisión hoy, en el Nombre de Jesús.

Firmado: . _______________________________ .

Fecha: . _________________________________.

 

Hay un tiempo, no sabemos cuándo;
Un lugar, no sabemos dónde;
El cual, marca el destino de los hombres
Para gloria y para desesperación.

Existe una línea invisible para nosotros,
La cual, cruza cada sendero,
Marca el lindero entre
La misericordia de Dios y su ira.

El pasar tal límite es morir,
Morir en secreto;
Esto no nubla al ojo luciente,
Ni palidece el fulgor de la salud.

La conciencia puede que todavía esté tranquila,
El espíritu liviano y alegre;
Y aquello que agrada todavía puede agradar
Y el cuidado puede ser alejado.

Pero en esa frente Dios ha puesto
Una marca indeleble;
Invisible para el hombre, quien todavía
Está ciego y en tinieblas.

Él siente que todo está bien
Y todo temor está calmado;
Él vive, él muere, él camina en el Infierno,
No sólo sentenciado, mas bien condenado.

O, ¿Dónde está esa línea misteriosa
Que puede por los hombres ser cruzada,
Más allá de la cual Dios mismo ha jurado
Que el que la cruce se perderá?

Una respuesta de los cielos repite,
"Vosotros que de Dios os apartáis.
Escuchad Su Voz HOY,
Arrepentios y no endurezcáis vuestros
corazones HOY".

 


Capítulo 5
Ideas Prácticas Para Ganar Almas

A. ORE POR AQUELLOS QUE USTED DESEA GANAR
La intercesión es el camino que lleva a ganar almas. Ninguna iglesia puede prosperar sin esta obra. La ley de la vida demanda reproducción: "Pues en cuanto Sión estuvo de parto, dio a luz sus hijos" (Is 66:8).

Jesús intercedió y estuvo de parto por mí. "Por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores" (Is 53:12).

Usted comienza a preocuparse espiritualmente por un hombre, cuando empieza a orar por él. "Siempre en todas mis oraciones rogando con gozo por todos vosotros" (Fil 1:4). "Siempre orando por vosotros" (Col 1:3).

B. HAGA CONTACTO CON AQUELLOS QUE QUIERE GANAR
"Este halló primero a su hermano Simón, y le dijo: Hemos hallado al Mesías (que traducido es, el Cristo)" (Jn 1:41).

Con Cristo vino el énfasis de buscar a los perdidos. "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10). El movimiento del cristianismo en este mundo, está basado, según la Escritura, sobre el contacto personal. Cualquiera que realmente conoce a Jesús, en realidad buscará que otros también le conozcan.

El secreto está en las palabras de Andrés: "...hemos encontrado..." La búsqueda de satisfacción en el alma de un hombre, es completada en el conocimiento vivo de Jesucristo. El evangelismo personal es compartir ese descubrimiento. "Y le trajo a Jesús" (Jn 1:42).

¿Cómo es logrado esto? Cristo expone la respuesta. "Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres" (Mt 4:19). Un amor por Cristo produce amor hacia la humanidad.

C. ELIMINE LAS OBJECIONES; CONTESTE LAS PREGUNTAS
1. Algunas Preguntas / Excusas Y Sus Respuestas
a. Pregunta: ¿Qué Es Pecado?
Respuesta:
Pecado es la violación de la Ley de Dios (1 Jn 3:10).

Todo lo que no es moralmente correcto, es pecado (1 Jn 5:17).

La incredulidad es pecado (Jn 16:8, 9).

Las indulgencias cuestionables son pecado (Ro 14:23).

El errar el blanco es pecado. Eso es lo que la palabra griega para pecado significa: "errar el blanco" (Ro 3:23).

El incumplimiento del deber es pecado (Stg 4:17).

b. Pregunta: ¿Por Qué Permite Dios La Maldad En El Mundo?
Respuesta:
La libertad para escoger es el gran don que el Creador le otorgó a la raza humana. "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia" (Dt 30:19). Este versículo bíblico nos enseña que Dios le da al hombre libre albedrío para que escoja la vida o la muerte, la bendición o la maldición, pero le urge a que escoja la vida.

El pecado se originó en el hombre, no en Dios. Él previene el dominio del pecado. (Ro 6:14).

Dios ha provisto a Sus expensas, el remedio para el pecado. "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Ro 5:8).

"El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?" (Ro 8:32).

c. Excusa: Mis Pecados Son Pequeños, Así Que, ¿Por Qué Preocuparme?
Respuesta:
Porque cualquier pecado produce tormento. "No hay paz para los malos, dijo Jehová" (Is 48:22).

Porque cualquier pecado le separa de Dios (Is 59:2).

Porque cualquier pecado le esclaviza (Jn 8:34).

Porque cualquier pecado termina en muerte (Ro 6:23).

Porque cualquier pecado excluye el alma del Cielo (1 Co 6:9).

d. Excusa: No Soy Un Pecador; Soy Tan Bueno Como Usted
Respuesta:
Tiene usted razón. Usted es tan bueno como yo, y tal vez mejor. Pero considere esto. Sólo se necesita decir una mentira para ser un mentiroso; solamente un homicidio para ser un homicida. De igual manera, sólo se necesita un pecado para ser un pecador. "Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos" (Stg 2:10).

"No hay justo, ni aun uno... todos pecaron..." (Ro 3:10, 23). Y Dios dice: "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Ro 6:23).

No soy salvo por que sea mejor que usted. Soy salvo por que pedí y recibí el perdón de mis pecados y transgresiones. ¿No querría usted hacer lo mismo?


e. Excusa: No Puedo Dejar De Pecar
Respuesta:
La salvación es una alternativa de vida o muerte. "Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente" (Lc 13:3).

Usted no puede vivir de una manera y morir de otra. "Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna" (Ga 6:8; Ap 21:8).

Usted no puede dejar de pecar con sus propias fuerzas. "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres" (Jn 8:36). "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece" (Fil 4:13).

Cristo puede alcanzarle en el lugar exacto donde esté (He 7:25).

f. Excusa: Soy Un Pecador Muy Grande
Respuesta:
Jesús vino para salvar a todos los pecadores. El Apóstol Pablo había matado cristianos inocentes, con todo, escribió: "Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero" (1 Ti 1:15).

¿Son sus pecados rojo escarlata? "Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí [escarlata], vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18).

¿Está usted perdido? "Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido" (Lc 19:10).

¿Se siente usted debilitado? "Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los impíos. Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Ro 5:6-8).

Jesús no echará fuera a nadie que desee venir a Él. (Jn 6:37).

Dios no hace excepciones en Su oferta de salvación. "Y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree" (Hch 13:39).

El homicidio es perdonable. El ladrón penitente que pendía de la cruz confesó sus pecados y fue perdonado (Lc 23:43).

La blasfemia es un pecado perdonable también. Pablo había sido un blasfemo, pero cuando se convirtió fue perdonado (1Ti 1:13).

El adulterio es un pecado perdonable. La mujer samaritana recibió salvación (Jn 4:18).

Uno de los registros maravillosos del perdón, se encuentra en 1 Corintios 6:9-11.Pablo hace una lista de todos los pecados de los cuales los corintios habían sido perdonados.

"¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados , ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios".

La persona que pide perdón de corazón sincero, jamás se marchará sin recibirlo. "Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar" (Is 55:7).

"Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana" (Is 1:18). Lea también Hechos 10:43.

Pablo era un gran pecador, pero obtuvo salvación (1 Ti 1:12-16). Las siguientes Escrituras adicionales pueden ser usadas: Mateo 9:13; Hebreos 7:25; Lucas 23:39:43.

g. Excusa: Jesucristo Es Únicamente Uno De Los Grandes Hombres De La Historia
Respuesta:
"El cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios..." (Fil 2:6). El fue sentenciado a muerte por reclamar tal verdad (Mt 26:63-65). Su resurrección fue la prueba máxima de esta reclamación: "Al cual Dios levantó, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella" (Hch 2:24).

La grandeza moral de Su vida sobrepasa cualquier cosa en el registro. "Pues si digo la verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?" (Jn 8:46).

Nadie ha influenciado la historia tanto como Cristo (Lc 2:34). Tenemos la repetición de los testimonios de las experiencias personales. "Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo" (Jn 4:42).

Existe el reto franco de probar Su divinidad por sí mismo. "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta" (Jn 7:17).

h. Excusa: Hay Demasiados Hipócritas
Respuesta:
Los hipócritas están perdidos. Si usted permite que los hipócritas le impidan ser salvo, de seguro que pasará la eternidad en el Infierno con ellos.

Además, usted tiene que ser más pequeño de lo que oculta detrás. Si esconde detrás a un hipócrita, tiene que ser más pequeño que él.

Podría utilizar las siguientes Escrituras: Zacarías 13:6; Hechos 1:16; Hebreos 12:2; Hechos 17:30,31; Ro 14:12; Mt 7:1-5; Romanos 2:16 y 1 Samuel 16:7.


i. Excusa: Dios Es Injusto
Respuesta:
¿Quién es Dios? ¿Quién es usted? Toda injusticia es pecado. ¿Acaso está usted acusando a Dios de pecado?? Él es tan justo que nunca demanda dos pagos por una deuda. Jesús pagó la deuda de sus pecados sobre la cruz, la deuda completa. Por lo tanto, cuando acepta a Cristo, no tiene que pagar la deuda de su pecado.

j. Excusa: La Gente Se Burla
Respuesta:
Es mejor dejar que se burlen o rían, que ver a Dios dando la última carcajada. "También yo me reiré en vuestra calamidad, y me burlaré cuando os viniere lo que teméis" (Pr 1:26).

Descarte los compañeros o amigos impíos. "No entres por la vereda de los impíos, ni vayas por el camino de los malos El camino de los impíos es como la oscuridad; No saben en qué tropiezan" (Pr 4:14, 19).

No te avergüences de Cristo. "A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos. Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos" (Mt 10:32,33).

k. Excusa: Tengo Miedo A Las Persecuciones
Respuesta:
Es una cobardía negar a Jesucristo. "Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda" (Ap. 21:8).

"Porque el que se avergonzare de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre se avergonzará también de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles" (Mr 8:38).

Tan poco es pedido por lo que se nos da de vuelta. "Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse" (Ro 8:18).

Es todo o nada. "Si sufrimos, también reinaremos con él; Si le negáremos, él también nos negará" (2 Ti 2:12).

Cuando usted se une a una compañía selecta, tiene la oportunidad de la vida para realizar algo que vale la pena.

"Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Gozaos en aquel día, y alegraos, porque he aquí vuestro galardón es grande en los cielos; porque así hacían sus padres con los profetas" (Lc 6:22,23).

Él no le pide que haga algo por Él, que Él no haya hecho por usted (He 12:2).

l. Excusa: Ahora No Puedo
Respuesta:
Cada vez que usted dice que no, le será más difícil decir que sí. El día y la hora son hoy. "He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación" (2 Co 6:2).

Buscad a Jehová mientras pueda ser hallado. El tardarse al respecto, es una decisión por el camino equivocado. "Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones" (He 4:7).

Mañana es el día en el cual el hombre ocioso trabaja, el ladrón viene a ser honesto, el borracho es sobrio, etc. Mañana es un período que no se encuentra en ningún lugar, excepto, quizás, en el calendario del necio. El llamado de Dios no es un llamado para mañana, sino para hoy.

m. Excusa: Creo Que Dios Es Demasiado Bueno Como Para Condenar A Alguien
Respuesta:
Eso no es lo que dice la Biblia. "Por tanto, no se levantarán los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque Jehová conoce el camino de los justos; Mas la senda de los malos perecerá" (Sal 1:5, 6).

Dios coloca su salvación o condenación sobre su aceptación o rechazo de Jesucristo. (Jn 12:48).
No es Dios quien es duro. Es el corazón del ser humano que se endurece. "Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios" (Ro 2:5).

Cada agencia de Dios procura dirigirle hacia el arrepentimiento (2 P 3:9).

n. Excusa: ¿Cómo Puedo Reconciliar La Doctrina Del Infierno Con El Dios Cristiano De La Salvación?
Respuesta:
"Entonces dirá también a los de la izquierda: Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles" (Mt 25:41). Dios preparó el Infierno para el diablo y sus seguidores. Si usted sigue al diablo, vivirá en tal lugar con él por la eternidad.

"Para que tome la parte de este ministerio y apostolado, de que cayó Judas por transgresión, para irse a su propio lugar" (Hch 1:25). El lugar para los transgresores es el Infierno.

"El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento" (2 P 3:9). Dios no quiere enviar ningún alma al Infierno. Él desea que todos se arrepientan y se salven.

"¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?" (Ez 18:23). Aquéllos que se tornan del pecado a Cristo, disfrutarán de la vida ahora y de la vida eterna en el futuro.

"E irán éstos al castigo eterno, y los justos a la vida eterna" (Mt 25:46).

"Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora éste es consolado aquí, y tú atormentado" (Lc 16:25).

"¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del Infierno?" (Mt 23:33).

"Temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el Infierno" (Mt 10:28).

o. Pregunta: ¿No Tiene La Biblia Inconsistencias Y Contradicciones En Ella?
Respuesta:
¿Dónde están? La Biblia es revelación. "Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos" (Is 55:8,9).

La Biblia es un libro cerrado para un corazón cerrado. "Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán" (Dn 12:10).

"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente" (1 Co 2:14).

Ciertamente hay misterios encerrados en la Palabra de Dios. Pedro dice de los escritos de Pablo: "Casi en todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición" (2 P 3:16-18).

Conózcale, y conocerá Su Libro.

p. Pregunta: ¿Cómo Puedo Saber Que Hay Un Dios?
Respuesta:
Existen tres recursos que podemos utilizar para contestar esta pregunta:

Primero, hay una Biblia. "Escudriñad las Escrituras, porque ellas dan testimonio de mí" (Jn. 5:39).

Segundo, está la Creación. No puede haber una Creación sin un Creador.

Pablo dice que aquellos que nunca han tenido una Biblia podrían aun conocer a Dios a través de la Creación. "Porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa" (Ro. 1:19, 20).

Tercero, por la existencia del hombre. "Cuando veo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre, para que lo visites?" (Sal 8:3, 4). Así como Dios tiene memoria del hombre, la humanidad tiene una cavidad formada por Dios que únicamente Él puede llenar.

Algunas tribus primitivas dejaron asombrados a los antropólogos con relación a cómo deberían ser catalogados, si como animales o como humanos. Ellos crearon una prueba: ¿Tendrán objetos de adoración? Si los tenían, eran entonces humanos. Los animales no adoran. Únicamente el hombre fue creado a la imagen y semejanza de Dios y sólo él tiene conciencia de su Creador. Estas tres fuentes son evidencias claras de la existencia de un Creador. Ninguna de ellas vino por casualidad o por accidente.

q. Pregunta: ¿Por Qué Necesito La Sangre?
Respuesta:
Esta es la ley eterna de la redención creída por todas las civilizaciones, y hallada entre todos los pueblos. "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Lv 17:11).

Jesús murió por usted y por mí (Mt 26:28).

Alguien tenía que llevar mis culpas y tomar mi lugar, ya que: "...sin derramamiento de sangre, no hay remisión de pecados" (He 9:22).

Él padeció la muerte en mi lugar. Así que, El llevó el castigo supremo por mis pecados (Ro 5:9,10).

Se necesitó el precio más grande del universo. "Sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación" (1 P 1:18,19).

r. Excusa: No Veo Mal Alguno En Los Entretenimientos Mundanos.
Respuesta:
El enfoque cristiano a esta pregunta debe ser siempre positivo, no negativo. En lugar de preguntar: "¿Qué mal hay en tal cosa?" Debería preguntar: "¿Qué bien hay en eso?"

"Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Col 3:17).

"Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Co 10:31).

"Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna" (1 Co 6:12).

Como cristiano, soy responsable de usar mi cuerpo y mi mente para la gloria de Dios (1 Co 6:19,20).

En el Nuevo Testamento hay amonestaciones firmes: "Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a él; porque el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es" (1 Co 3:17).

"Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré" (2 Co 6:17).

"Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra" (Tit 1:16).                                                                                 Mi objetivo debe siempre ser dar mi máximo para Su Gloria (2 Ti 2:4).


D. VIVIENDO LA VIDA CRISTIANA

Después de dar todos los pasos bosquejados arriba en el Capítulo 4: "El Cristiano Verdadero: Cómo Ser Salvo", usted necesita enseñar al recién convertido lo siguiente, a fin de que continúe su nueva vida con éxito como discípulo de Jesús.

1. Gócese Públicamente
Dé su testimonio para Cristo. Cuéntele a otros lo que Él ha hecho por usted. "Que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación" (Ro 10:9,10). Lea también Mateo 10:32, 33.

2.Solicite El bautismo En Agua
Este es el testimonio exterior de la transformación ocurrida en el interior. "El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado" (Mr 16:16). El bautismo sin creer no tiene valor alguno.

"Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección" (Ro 6:4, 5).

En el bautismo en agua nosotros "enterramos" nuestra antigua vida de pecado y emergemos fuera de la tumba para caminar en novedad de vida con Cristo.

3. Lea La Biblia
La Biblia, la Palabra escrita de Dios, es la fuente de su fe. "Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios" (1 Jn 5:13). Lea también Romanos 10:17, Salmo 119:105.

4. Hable Con Dios En Oración
La oración es platicar con Dios. La vida es sostenida por medio de la unión y comunión (Ef 6:18; Stg 4:2).

"Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquier cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho" (1 Jn 5:14, 15).

5. Resista La Tentación
La tentación no es pecado. El pecado ocurre cuando usted se rinde a la tentación. "Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie; sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido. Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo consumado, da a luz la muerte. Amados hermanos míos, no erréis" (Stg 1:12-16).

"Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (He 4:15, 16).

6. Haga Restitución
Su culpa desapareció porque fue perdonado de sus pecados. Ahora, puede demostrar su recién descubierta fe a otros, por medio de hacer restitución a aquéllos que tal vez haya ofendido o hecho algún mal cuando era un pecador. "Entonces Zaqueo, puesto en pie, dijo al Señor: He aquí, Señor, la mitad de mis bienes doy a los pobres; y si en algo he defraudado a alguno, se lo devuelvo cuadruplicado" (Lc 19:8). "Y por esto procuro tener siempre una conciencia sin ofensa ante Dios y ante los hombres" (Hch 24:16).


7. Dé A Dios Las cosas Que Le Pertenecen

Comience a diezmar (dar el 10% de sus ingresos netos) para sostener a la Iglesia inmediatamente. "¿Robará el hombre a Dios?... Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde" (Mal 3:8,10). Lea también 1 Corintios 16:2.

8. Concurra A Una Iglesia Regularmente
Asóciese inmediatamente con el pueblo de Dios (He 10:25). "Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo* entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer" (Lc 4:16). "El primer día de la semana, reunidos los discípulos para partir el pan, Pablo les enseñaba..." (Hch 20:7).

9. Estudie El Manual Para Creyentes Nuevos De Este Libro
"Escudriñad las Escrituras; porque... ellas son las que dan testimonio de mí" (Jn 5:39).

 



[1] http://cayadopastoral.com/e/e4-1.html